lunes, 25 de agosto de 2014

El misterio del Conde de Saint Germain

Una de las figuras más misteriosas en las tradiciones esotéricas y en las historias de alquimistas en busca de la Piedra Filosofal en el enigmático y esquivo Conde de Saint Germain, a quien se le atribuyó nada menos que el haber logrado encontrar el secreto de la transmutación, y con él el don de la inmortalidad. Con el paso de los siglos se han ido acumulando testimonios de personas que aseguran o bien haberle conocido en persona o bien saber de alguien que le había visto, creando con ello una larga leyenda que nos muestra al Conde de Saint Germain apareciendo en lugares clave de la historia y sin mostrar el menor signo de envejecimiento.
Según la tradición nació en los Montes Cárpatos de Transilvania el 26 de Mayo de 1696, fruto de la unión entre el monarca Ferenz II RaKoczi y su esposa la princesa Carlota. Cuando el rey transilvano fue destituido por Carlos VI el joven conde fue enviado a la ciudad de Florencia, donde fue acogido y protegido por el ultimo de los miembros de la otra familia influyente Médici.
Cuando apenas contaba con 14 años ya se había convertido en un destacado miembro de la masonería francesa, actividad que compatibilizaba con sus estudios universitarios de Siena. Cuando su padre fallece en el año 1735 comienza a gestarse la leyenda, ya que varios testigos aseguran haberle visto junto al lecho mortal de su padre, pero otros confirman que en ese momento estaba reunido con un rosacruz en Holanda. A partir de 1745 es visto en Escocia, en Alemania y Austria y también hay quienes aseguran que marchó a la lejana India a estudiar los secretos de la alquimia.
Durante sus años de viajes se hace llamar de diversas maneras, siendo conocido como el Marqués de Monferrat, el Caballero Schoening o el Conde Bellamare, aunque el titulo por el que será más recordado es el que se impulso al regresar a París en 1758: El Conde de Saint Germain, nombre por el que es presentado a Madame Pompadour y al mismísimo Rey de Francia.
Pese a que en aquel momento tenía 62 años, todos dicen que no aparentaba más de 30, y que era tan enérgico y apasionado como culto y elegante. Curiosamente, ningún testigo afirmó jamás verle ingerir alimentos o algún tipo de bebida. Según él mismo dijo, no necesitaba ingerir mas que un líquido que le había permitido vivir ininterrumpidamente desde hacia siglos. Ocupó un lugar preminente en la masonería, siendo nombrado como responsable del desarrollo que la orden tanto en Europa como en América, y él mismo se atribuyó el ser el más antiguo de los miembros vivos de la masonería.
También se le atribuyó el dominio de más de 15 idiomas distintos, que hablaba a la perfección, y el haber logrado sintetizar la Piedra Filosofal, capaz de transmutar los metales en oro, aunque hay quienes opinan que esta piedra no transforma metales, sino que transforma el cuerpo en una entidad distinta y superior, siendo la conversión del metal una metáfora de la elevación espiritual y transcendencia física sobre las leyes naturales.
Sea como fuere, leyenda o realidad, el Conde de Saint Germain será siempre uno de los personajes que más preguntas y leyendas han suscitado, y quizás siga siendo un misterios sin resolver por muchos años más.

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