viernes, 16 de noviembre de 2012

Navidad, tradiciones y leyendas

Es una fecha muy señalada donde se reúnen las familias para almorzar, cenar y dar la bienvenida al nuevo año. Las calles están repletas de luces de colores, villancicos suenan en calles y comercios.
En el ambiente se respira felicidad, alegrías y buena energía. Pero también son unas fiestas llenas de tradiciones y leyendas, ahora veremos algunas de ellas.
Al final de este artículo os nombraré algunas de las tradiciones que tenemos mi familia y yo...

El pesebre

La tradición de escenificar el nacimiento del Señor, se remonta al siglo XVIII y es atribuida a San Francisco de Asís, quién en 1213 pensó en representar el estado donde se había producido, como manera de aprovechar espiritualmente el misterio de la Navidad.
Posteriormente la costumbre tomó un gran auge sobre todo en Italia desde donde pasó al resto de Europa y luego a todo el mundo cristiano.
Las figuras del pesebre (del latín praesepe, que significa establo), han sido confeccionadas en todos los tamaños y materiales imaginables, desde simples siluetas hasta verdaderas obras de arte como las del que fuera obsequiado al Papa, cuyas esculturas confeccionadas a tamaño real en madera tallada policromada por los artesanos de Oberammergau, Alemania, se exponen todos los años dentro de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.

El árbol de Navidad

Según los investigadores, el árbol de Navidad, un abeto frondoso y cargado de adornos, tiene sus raíces en el paganismo centroeuropeo, pues rendían culto a sus dioses en los bosques o en determinados sitios donde se alzaba algún árbol significativo. San Bonifacio, el evangelizador de Alemania, cortaba con su hacha estos árboles emblemáticos y en su lugar plantaba pinos como símbolo del amor perenne de Dios, ataviándolos con manzanas y velas.
El árbol recuerda al del Paraíso de cuyos frutos comieron Adán y Eva y de donde vino el pecado original y en su representación rememora que Jesucristo vino a ser el Mesías prometido para la reconciliación.
La forma triangulas, por ser una conífera, simboliza a la Santísima Trinidad; los adornos, los dones que Dios ofrece a los hombres; la estrella a la de Belén y al ser una especie perenne, refiere a la vida eterna.

Papá Noel

Es una presencia inspirada en la veneración de que era objeto San Nicolás, obispo de Mira (Turquía) que vivió en el siglo IV y cuyo culto se extendió en todo Occidente a partir del siglo X. Su historia cuenta que defendía a jóvenes y niños y daba regalos a los pobres.
De allí quedó la tradición de los objetos del género beato que fue llamado Sankt Nicolaus en Alemania y Sinter Klaas en Holanda, y que aveces aparecía representado con ropas de obispo y esquís o bien a caballo.
En 1773 comienza el proceso de "americanización" del santo, cuando apareció en un periódico con el nombre de St.A Claus, del cual derivó Santa Claus.
Muchos elementos se le fueron luego incorporando, como ser el hecho de tener su taller de regalos en el Polo Norte y poseer una lista de niños buenos y malos de todo el mundo. Más aún, en Rovaniemi, una localidad de Finlandia, se ha construido su morada y recreado su entorno del trineo, sus renos y los duendes que le ayudan a fabricar los juguetes.

Los Reyes Magos y la estrella 

Estos personajes que originan quizás la más mágica atmósfera para la Navidad, encarna también una de las epopeyas más peculiares. Cuentan las crónicas que eran reyes de Persia, a quienes se los llamaba magos porque eran sacerdotes astrónomos que se dedicaban al estudio del firmamento en la corte de Babilonia.
Ellos se pusieron en marcha cuando vieron en el cielo una estrella muy luminosa a la que asociaron con las antiguas profecías y luego de un largo viaje llegaron a Belén para adorar y entregar sus místicas ofrendas al Mesías recién nacido, burlando al infanticida más temido y famoso de la historia: Herodes.
En los primeros tiempos del cristianismo, esos tres Reyes se transformaron en Melchor, que representaba a Asia, Gaspar que lo hacía a Europa y Baltasar que personificaba a África y así, a las tres razas que según el Antiguo Testamento descendían de los hijos de Noé. Además sus distintas edades aludían los periodos de la vida: la juventud, la madurez y la vejez.
Otra narración cita que después de la resurrección fueron bautizados, consagrados obispos y muertos martirizados en el año 70 siendo sus restos depositados en el mismo sarcófago. Estos fueron llevados a Constantinopla por Santa Elena y posteriormente a Milán. Finalmente en el siglo XII, Federico I Barbarroja los trasladó a Colonia donde hoy reposan en un relicario dorado de estilo bizantino que se venera en la catedral de esa ciudad alemana.

Fuente: www.historias-leyendas.com

También hay muchas familias que tienen sus propias tradiciones y supersticiones, por ejemplo yo enumeraré algunas de las que durante años y aún hoy hacemos mi familia y yo.

-Por ejemplo cuando nos vamos a tomar las uvas de Fin de Año lo hacemos con la pierna derecha a la pata coja, y a la última campanada de media noche damos un fuerte pisotón hacia delante con el pie derecho para entrar el año con buen pie.

-Antes de la media noche del 31 de Diciembre abrimos todas las ventanas para que se vaya la mala energía y entre la buena del nuevo año.

-Montamos el Belén y el árbol de Navidad, pero no ponemos al niño Jesús ni la estrella hasta el 24 de Diciembre (Nochebuena) que se supone que nació.

-Al brindar por el nuevo año con el Champán o Cava metemos una pieza de oro (anillo, colgante, cadena...) para que el nuevo año que entra no falte trabajo ni dinero.

Estas son algunas de las tradiciones que tenemos en mi familia, pero sean cuales sean tus creencias lo que si coincidimos la mayoría de los seres humanos es en que deseamos PAZ y PROSPERIDAD!!!

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