domingo, 17 de septiembre de 2017

Angie Fenimore, la mujer que visitó el Infierno

Es un relato común que cuando las personas están al borde de la muerte se encuentran con un escenario brillante, un mundo de tranquilidad en el que parecen hallar la paz que nunca han tenido en su vida terrenal. Estas experiencias son consideradas por quienes las han estudiado extensamente como la prueba definitiva de que existe alfo más allá de nuestra realidad, y que hay un lugar al que vamos a parar cuando morimos.
Pero en ocasiones el escenario que visitan está lejos de ser este mundo idílico. Por el contrario, se trata de un lugar oscuro y cruento, uno lleno de desesperación y en el que la desolación parece ser un compañero constante.
Esto, claro, refuerza las nociones que tenemos sobre la existencia de un cielo y un infierno: el primero un lugar donde se premia la bondad, el segundo, uno en el que se castigan la maldad y el egoísmo. Al primero van a parar únicamente quienes son dignos de ello.
Angie Fenimore fue una mujer que intentó suicidarse en 1991. Afortunadamente para ella, el asunto salió mal y no pudo terminar con su vida de manera exitosa, sin embargo, pudo echarle un vistazo a lo que habría sido un futuro de haberlo hecho.


El suicidio de Fenimore ocurrió el 8 de Enero de 1991, tras años de una relación bastante problemática y nunca haber podido superar sus traumas de abuso infantil. La mujer consideró que no existía otra salida y decidió terminar con su vida.
De acuerdo con su relato, la clásica visión de un escenario lleno de fuego y lava no tiene nada que ver con la realidad. Ella se encontró, primero, con una especie de reproducción completa de su vida en la que pudo ver y evaluar cada una de sus decisiones pasadas y, sobre todo, cómo estas decisiones la habían llevado a aquel momento específico. Pudo ver, casi tocar, el momento preciso de su muerte, la culminación de su suicidio. Y entonces, todo cambió.
Cuando terminó su vida, llegó la oscuridad. Sus ojos pronto se adaptaron a ella, y pudo distinguir en la penumbra a un número importante de personas que se encontraban cerca de ella. Todas andaban lento, como pensativas. Todas parecían adolescentes.
Cuando pudo detallarlas se dio cuenta de que tenían rostros sin expresión alguna, observando absortos el suelo delante de ellos. Antes de que pudiese aprender mucho de ellos, fue "succionada" por alguna entidad o poder inexplicable y llegó a otro lugar de aquel mundo tenebroso.
De nuevo, había multitud de personas, pero ningún niño. Fenimore sentía que podía comunicarse con todos, que tenía la capacidad de conocer cualquier historia solo con desearlo. Pronto se dio cuenta que podría conocer todo sobre estas personas.
Pero que al mismo tiempo no podía esconderse de ellas. No tenía nadie con quien conversar. No tenía ninguna razón para saberlo.
Y entonces llegó la soledad.
De acuerdo con la mujer, nada puede compararse con el desespero que sintió en aquel momento. El hecho de saberse sola, abandonada y eternamente condenada a permanecer en aquel lugar le generó un vacío que ninguna persona podría jamás comprender. Todos quienes se encontraban allí parecían llevarlo dentro; sus rostros no mostraban expresión alguna, sus movimientos no parecían tener ningún objetivo.
Y entonces apareció Dios.

La conversación que la mujer narra con Dios consiste, básicamente, en un breve diálogo seguido de una especie de "iluminación", de su comprensión final de que hacía parte de un todo mayor y se había desviado de su misión divina al cometer suicidio.
Al final, queda claro para ella que creen en la posibilidad de ser salvada hizo toda la diferencia. Tras la experiencia despertó en el mismo lugar donde había intentado suicidarse, convencida de que debía darle a la vida una nueva oportunidad.

Hospital Manuel Lois - Huelva

En pleno corazón de la capital onubense se alzaba majestuoso uno de esos edificios encantados y a la vez malditos que aún perviven en la realidad y en el recuerdo de muchos. Se trata del antiguo Hospital Manuel Lois. En la actualidad, el edificio fue derruido pero durante más de 15 años de abandono se produjeron en él numerosos sucesos misteriosos, y es en sus últimas plantas donde muchos testigos aseguran haber presenciado toda una serie de fenómenos extraños, entre los que destaca la aterradora aparición de una enfermera o monja fantasma que paseaba por sus oscuros y destartalados pasillos.
Al ser desalojado, en el interior del hospital quedaron numerosos enseres y materiales. Una noche, sin saber cómo, unos cuantos colchones que todavía permanecían allí comenzaron a arder de forma inexplicable en la cuarta planta del edificio. El fuego alcanzó unas dimensiones considerables, por lo que los servicios de extinción de incendios de Huelva tuvieron que acudir para sofocar las llamas, tarea que resultó muy dura. Uno de los bomberos participantes en las tareas de extinción, explicaba: "ENTRE EL HUMO PUDE DISTINGUIR CLARAMENTE LA SILUETA DE UNA PERSONA; FUI HACIA DONDE SE ENCONTRABA, SIN EMBARGO SE ALEJABA DE MÍ. VESTÍA ROPA DE ASISTENCIA SANITARIA PERO DE OTRA ÉPOCA. RECONOZCO QUE EN ESE MOMENTO SUFRÍ AUTÉNTICO PÁNICO". En esa misma planta ya se han producido en los últimos años 6 incendios sin motivo aparente.
En los pisos del lugar se encontraron pentagramas, velas y tableros de Ouija, de jóvenes o incluso grupos que trataron de establecer comunicación con aquellas apariciones, en el lugar se sentía mala energía, tristeza, debido a tal vez las numerosas historias que nacieron en el lugar por los pacientes que allí murieron.
Varias personas que han entrado en el lugar, afirman a ver visto a una mujer de blanco que llora en las noches, incluso se han oído camillas y objetos que se mueven solos por el lugar, sonidos de ultratumba que se expanden por todo el lugar, de lamentos y de tristeza.

Son varios los testigos que afirman haber visto en esta última planta a una "dama blanca" que llora por las noches y cuyos quejidos crispan los nervios de los empleados de urgencias. Algunos de ellos han tenido que solicitar la baja por depresión, ataques de nervios e histeria. Hace años la zona de urgencias comunicaba con el resto del edificio mediante un pasillo que tuvo que ser tapiado, precisamente debido a la visión en los pisos superiores de esa extraña presencia que asustaba a los empleados. Aún hoy escuchan ruidos de camillas y sillas de ruedas en movimiento, como si estuvieran en funcionamiento, además de lamentos, gritos y sonidos propios de instrumental médico. Y esto sucede en un lugar que registró ya hace años la salida de su último paciente. En el interior del hospital, los trabajadores se dejaron instrumental y mobiliario. En este sentido, son muchas las voces que afirman, esta vez en forma de rumor, que una de las circunstancias que aceleró el proceso de deshabilitación del edificio fueron precisamente los extraños sucesos que relatamos.
Los acontecimientos paranormales se suceden y encontramos que también hay zonas donde los animales son propensos a sentirse amenazados o rehuyen entrar en las plantas señaladas. Tenemos, por ejemplo, la historia de "Danko", un perro que se sintió acechado por "algo" invisible, o la entrada de otros animales guardianes en este edificio que concluyeron con un acobardamiento del animal ante una presencia invisible, que primero provocó su agresividad, para luego inducirle a huir tembloroso.
Otro vigilante de seguridad pudo se partícipe, junto a su perro, de la aparición de la dama de blanco y sentir sus lamentos:
"ME ENCONTRABA EN MEDIO DE LA OSCURIDAD MÁS ABSOLUTA, SOLO PORTABA UNA PEQUEÑA LINTERNA. FUE ENTONCES CUANDO EL PERRO COMENZÓ A TIRAR DE MÍ Y, AL CRUZAR UNA ESQUINA, ME TOPÉ ANTE UNA PRESENCIA FANTASMAL FEMENINA QUE VENÍA HACÍA DONDE ME ENCONTRABA".
Nuestro protagonista sufrió de un ataque de nervios que, con el tiempo, provocó en él la caída del cabello.
Vecinos del coloso onubense también se atrevieron a entrar en su interior con el fin de sustraer algunos de los objetos abandonados en su desalojo. Así, una pareja tomó una lámpara de quirófano que instaló en su casa, llevándose la desagradable sorpresa de que ésta parecía tener vida propia y se accionaba o apagaba a voluntad, atemorizando a sus nuevos "propietarios". La lámpara no volvió a funcionar bien, hasta que finalmente la dejaron en el lugar de donde fue sustraída: la cuarta planta del hospital.

sábado, 16 de septiembre de 2017

El sanatorio de la Alfaguara - Granada

La alemana Bertha Wihelmi decidió dedicar su vida a los demás luchando contra la tuberculosis tras que su hermana falleciera de dicha enfermedad, que por aquella época era en muchos casos incurable. Como mal menor, los infectados por la mortal dolencia que eran tratados a tiempo, disfrutaban de una muerte digna y de cierta calidad de vida en el escaso tiempo que los separaba de su inexorable final. Aquel triste suceso marcaría para siempre a la alemana. Con la intención de prestar auxilio a aquellos que sufrieran con la enfermedad que se había llevado a su hermano a la tumba, se instaló en Alfacar. En este hermoso rincón de la geografía española construyó un sanatorio, obra en la que empleó todos sus ahorros.
El enclave, rodeado de bosques, sería el lugar perfecto para recuperación, aunque tan solo fuese parcial, de los pacientes. Los granadinos acogieron con entusiasmo la inauguración del hospital y la prensa de la época elogió ampliamente la iniciativa. Pronto sus instalaciones estuvieron repletas de afectados, que disfrutaron de las bondades de Bertha y sus enfermeros. Sin embargo, de la noche a la mañana sucedió algo extraño y el hospital fue clausurado. Los enfermos se vieron obligados a desalojar el centro, el cual desde entonces permanecen en un lamentable estado de abandono.
Cuenta la leyenda popular que Bertha no pudo soportar por más tiempo la ausencia de su hermano y se suicidó en una de las habitaciones del sanatorio, posiblemente ahorcada. Otras versiones, quizá más realistas, apuntan que su fallecimiento estuvo provocado por un derrame cerebral. El caso es que tras la desaparición de Bertha nadie continuó con la obra de la buena mujer. Hoy en día el antiguo hospital es poco más que unos muros viejos, decrépitos y destrozados, que tan solo nos permiten imaginar la estructura de lo que en su momento fue el edificio que colmó de esperanzas a enfermos condenados a morir. A partir de entonces, si atendemos a las declaraciones de diferentes testigos, entre las paredes del hospital continúan habitando "presencias invisibles".

Dos investigadores granadinos, Juanjo y Antonio Guzmán, llevaron el peso de la investigación sobre los extraños sucesos en el hospital de Bertha. Durante años convirtieron aquel rincón de la Sierra de Alfaguara en su centro de operaciones. Ambos sufrieron en el lugar un fenómeno de difícil explicación, cuando atravesaban en automóvil el pueblo de Alfacar. Su coche, como casi todos los que están en circulación desde hace años, posee un sistema electrónico en el que aparece la fecha y la hora. En un determinado momento observaron como los números de la pantalla de cristal líquido comenzaban a cambiar hasta reflejar una fecha y hora diferentes.
Los investigadores no le dieron mayor importancia al suceso. Sin embargo, tiempo después, los lugareños les narraron el caso de un hombre que se ahorcó en un árbol cercano al viejo sanatorio a mediados de los años 70 del pasado siglo. Sorprendentemente, la fecha y hora de la muerte del individuo coincidían con las que habían aparecido en la pantalla LCD del automóvil semanas antes. Este desconcertante hecho se repetiría en el caso de otros visitantes, tal como pudieron averiguar tiempo después los investigadores. Durante décadas, visitante y excursionistas experimentaron extrañas sensaciones en las inmediaciones del decrépito sanatorio. De hecho, existe una zona muy cercana al viejo hospital, tranquila y resguardada, que es muy frecuentada por campistas.
Éstos, en más de una ocasión han sufrido algunos "percances" que han provocado su huida. Por ejemplo, muchos de ellos han narrado que sus tiendas solían aparecer rajadas, cuando nadie más se encontraba en la zona. Otros visitantes ocasionales, en este caso senderistas, afirman haber percibido ciertos sucesos desconcertantes. Desde el curioso fenómeno conocido con el nombre de "sonido cero", consistente en la ausencia total de ruidos, hasta casos de individuos que, tras pasar junto al edificio, se desorientan y terminan perdidos en medio del bosque. Alguno de estos casos a punto estuvo de acabar en desgracia.
Son innumerables las noches que Juanjo y Antonio, junto con un nutrido grupo de amigos e investigadores, han pasado en el interior y los alrededores del hospital de Bertha Wihelmi, a la espera de lo imposible. Y, en más de una ocasión, lo absurdo se ha hecho realidad. Los investigadores lograron captar un buen número de psicofonías, en algunas de las cuales se escucha el nombre de Bertha Wihelmi o las propias voces de identifican como la holandesa. En otras, las grabaciones muestran lejanas y breves conversaciones relacionadas con el pasado del ruinoso edificio. El grupo de investigación inicial disminuyó su número de miembros a medida que los fenómenos se hacían más espectaculares. Así, algunos de los aficionados a los paranormal pudieron percibir como "algo" invisible tiraba de sus ropas o mochilas, por lo que muchos decidieron no volver al lugar.

Los investigadores sabían que algunas personas habían contemplado la aparición espectral de una enfermera que vagaba por las estancias de la construcción, acompañada por lo que los testigos identificaron con un gran perro negro. Los dos principales investigadores, Juanjo y Antonio Guzmán, pasaron muchas noches en vela con el objetivo de toparse con la presencia fantasmal. Una noche, junto a otra persona, comenzaron a escuchar unos pasos en la lejanía, cuyo sonido venía acompañado por una voz susurrante. Acto seguido, los tres vieron la imagen de una mujer de pelo blanco, con unas ropas del mismo color y una cara muy demacrada. Lo sorprendente es que la figura se desplazaba lentamente, pero a varios palmos del suelo. Antes de que ninguno de los presentes pudiese reaccionar, la mujer se volatilizó en el aire. Días después, los hermanos Guzmán, tras una intensa investigación en archivos y bibliotecas, dieron con una vieja fotografía en blanco y negro de Bertha Wihelmi. Cuando la contemplaron por vez primera, ambos se miraron con cara de asombro y cierto temor. Era el mismo rostro que habían contemplado en el interior del sanatorio encantado. ¿Aún vaga entre sus derruidos muros la figura espectral de Bertha Wilhelmi? Eso, al menos, es lo que nos confirmaron quienes han tenido el valor de adentrarse en el corazón de la Sierra de Alfaguara, en pos de uno de los fenómenos que continúan produciéndose y para los cuales no existe ninguna explicación racional.

viernes, 15 de septiembre de 2017

El caso de Emanuela Orlandi

La Santa Sede cuenta en su interior con una gran variedad de misterios, que hoy en día aún siguen sin respuesta, uno de ellos es el extraño caso de Emanuela Orlandi, ella fue una joven que residió en las instalaciones de la ciudad del vaticano, pero que al cumplir 15 años generó un misterio que hasta la fecha actual sigue sin ser resuelto. Y queda entonces como una de las manchas dejadas por los crímenes de la iglesia católica, uno de los más oscuros secretos del Vaticano.
El 22 de Junio de 1983 esta chica Emanuela salió de su casa para ir a tomar una clase en el conservatorio y momentos más tarde llamó a su hermana por teléfono para decirle que había recibido una oferta para trabajar en un desfile de modas y diciéndole que volvería enseguida a su casa. Ese fue el último día que se supo de Emanuela porque desde entonces se perdió su rastro por completo.

Entonces se comenzó a generar uno de los más grandes e impactantes casos de secuestrados relacionado con la iglesia católica, pues no solo era el caso de una muchacha que residía en el Vaticano sino que era hija de un empleado que trabajaba en esa ciudad, era un maestro que impartía clases en la Santa Sede, por lo que este caso entonces tuvo aún más relevancia no solo en Italia sino en el extranjero al punto de llegar a motivar intervenciones del Papa Juan Pablo II.
Al principio todo apuntaba a una desaparición de una adolescente, lo cual no pintaba como un hecho tan grave, pero luego de un tiempo las cosas se empezaron a tornar oscuras, muy oscuras, pues no era un caso aislado, un año antes de los sucesos una joven quinceañera también había desaparecido en condiciones similares a las de Orlandi y quedando este caso también sin solución, generando más preguntas que respuestas.

Algunas personas dicen haber visto a Emanuela en una parada de autobús donde posteriormente abordaría un coche BMW de color negro, incluso un cardenal dice que ella entró al Vaticano más tarde y saldría en un coche de estas mismas características, para luego desaparecer. Luego este caso fue quedando poco a poco en el olvido, pero fue revivido cuando el atentado contra Juan Pablo II, donde Alí Aka autor del atentado aseguró luego que Emanuela estaba viva y escondida en Turquía donde incluso se había casado, pero esta declaración solo dejaba más preguntas.
En 2005 se vuelve a saber del caso pero de una forma más precisa Sabrina Minardi quien fuera amante del capo de la Mafia Enrico de Pedis afirmaba que él habría sido el autor del secuestro de Orlandi, 4 años después de esta declaración Sabrina seguía sosteniendo su versión asegurando incluso que ella habría sido la encargada de introducir a Emanuela en el coche y llevarla hasta donde le pidió su amante para convertirla en esclava.

Todo tendría relación directa con el capo de la mafia Enrico de Padis y algunos funcionarios del Vaticano pues al parecer el secuestro fue ordenado por Paul Casimir, presidente del banco del Vaticano pues según lo que declara Sabrina, el padre de Emanuela habría estado en contacto con papeles que resultaría muy poco convenientes que se conociera su contenido para la iglesia y el secuestro fue decisión final para arreglar algunos juegos de poder.
El Vaticano protegió al Arzobispo Casimir de ir a la cárcel pues alegó inmunidad diplomática protegiéndolo así frente a diversas investigaciones. Sin embargo hay algo más allí, todas las niñas desaparecidas tenían algo en común con el caso Orlandi, todas querían ser modelos.
En 2012 sucedió algo más que te va a dejar pensando, el 24 de Mayo sale a la luz una nueva declaración, proveniente de la misma iglesia, el padre Gabriele Amorth quien declaró que Emanuela Orlandi había estado todo ese tiempo en el Vaticano siendo usada como esclava sexual en un sin número de orgías. Un final lamentable pero que aún no ha podido ser probado pues su conclusión reposa en los más profundos secretos del Vaticano.

La Cueva del Diablo - Salamanca

La Cueva del Diablo estás situada en lo que era la antigua iglesia de San Ciprián o San Cebrián y que también se le conoce como la Cueva de Salamanca y es que todas las ciudades tienen esos lugares, llamémosle especiales, donde la historia auténtica se mezcla con ribetes de leyenda. Son sin duda misterios sin resolver, donde el observador tiene que saber discernir lo que es historia y lo que es leyenda.
Lo que llamamos cueva no es ni más ni menos que la sacristía de la iglesia, dicen unos que Hércules fue su fundador, otros la relacionan con los celtas y otros por los árabes.
Hay quienes dicen que la mismísima cueva era la entrada a un enmarañado laberinto de pasajes y túneles que como un hormiguero recorría todo el suelo de la histórica ciudad.
Su fama no conocía ni límites ni fronteras, es de aquí el motivo que en muchos puntos de iberoamérica a las cuevas se les denomina "salamancas", siendo estos lugares oscuros y escondidos donde se practicaba la nigromancia, la iniciación, la quiromancia y la adivinación.
Misterios y leyendas... como decíamos, la Cueva del Diablo, estaba situada en la antigua iglesia de San Cebrián y para llegar a ella nos dirigiremos a la Plaza de Carvajal, donde podremos acceder a la Torre del Marqués de Villena y desde ahí observar la muralla desde cerca, la historia de la ciudad en sus misterios y leyendas nos dice que era famosa por los ritos mágicos que allí se efectuaban.
Debido a su leyenda y los enigmas y misterios que ha arrastrado desde siempre, numerosos escritores han hablado sobre ella, desde Calderón de la Barca, Cervantes, Walter Scott o Ricardo de Rojas, solo por citar alguno de ellos.
La leyenda es digna de aparecer en cualquier libro sobre misterios y leyendas, porque su protagonista no es otro que el mismísimo Satanás, donde transformado en un simple sacristán impartía a sus alumnos las doctrinas de ciencias ocultas, astrología, magia, adivinación a 7 alumnos durante 7 años y que tras ese aprendizaje, el alumno más aventajado debería quedar de por vida en la cueva a su servicio... y resultó ser que ese alumno no fue otro que el Marqués de Villena.
Estos misterios y leyendas tienen un origen y como decíamos son una mezcla evidentemente entre historia y leyenda.
Clemente Potosí, era el párroco de la iglesia y quien impartía las clases y que fue reconocido como el Diablo. El objetivo siniestro de enseñar técnicas de adivinación, junto las mencionadas anteriormente se sumaban la Geomancia, Hidromancia, Piromancia y Quiromancia.
Como norma los alumnos no desvelarían lo aprendido y ese mutismo y hermetismo propició que la leyenda creciera día a día.
Siete, siempre serían siete, número místico. Los alumnos debían pagarse sus clases y la forma de hacerse era muy curiosa, mediante un sorteo era elegido un alumno que sería el que abonaría las clases de los 7 y si este no pudiera pagar la suma acordada debería pasar a ser encerrado en la cueva durante un año.
Pues bien, un año le tocó pagar al Marqués de Villena, futuro Enrique de Aragón que a su juventud se encontraba como universitario. Y cuando tuvo que pagar se encontró sin solvencia y sin miramientos fue encerrado en la cueva.
Enrique ideó un plan para escaparse, ya que no quería pasarse un año encerrado y viendo una tinaja llena de objetos se ocultó en ella. teniendo el máximo cuidado de que no se notara que estaba allí escondido.
Cuando el maestro entró a la iglesia y viendo que estaba vacía salió corriendo dejando la puerta abierta de la sacristía, momento que Enrique aprovechó para salir huyendo y ocultarse en la iglesia, donde pasó toda la noche a la espera que a la mañana siguiente al abrir las puertas pudiera escapar, como así lo hizo.
Pero Enrique no se dio cuenta hasta la mañana siguiente en que salió de la iglesia, que no se puede engañar al Diablo del todo y es que en su huida de la sacristía, el Diablo le arrebató su sombra, la que no recuperaría el resto de sus días.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Paul Amadeus: El hombre que cayó en coma y despertó en el año 3906

Quizá alguna vez hayas querido viajar al pasado para corregir algún error o prevenir alguna desgracia, incluso por simple curiosidad, el hecho es que hay personas que afirman haber tenido algún tipo de "deslizamiento" en el tiempo en circunstancias extrañas. Pero, ¿te imaginas caer en coma, y que al despertar te encontraras en un tiempo muy diferente?
Paul Amadeus Dienach, fue un profesor que en 1921 fue víctima de una extraña enfermedad, que como resultado entró en un coma en el que permanecería un año entero en un hospital de Ginebra, al llegar el día en que se despertó, podía ver escribir en su diario durante muchas horas y nadie sabía exactamente por qué lo hacía o lo que decía en su misterioso diario, ya que no le contaba ni revelaba a nadie su contenido.
A los 36 años, en estado normal de salud, después de recuperarse del coma, Paul viajó a Grecia en 1922 para tratar de mejorar su calidad de vida, y fue allí donde un estudiante George Papahatzis, que poco a poco ganó su confianza hasta hacerse su amigo, pero poco después su salud empeoró de nuevo, por lo que tuvo que abandonar la ciudad de nuevo, pero antes de dejar a George, le confió a su estudiante y ahora amigo, un maletín lleno de sus escritos, diciéndole que podía leerlos., pero no podía enseñárselos a nadie en absoluto.
Finalmente en 1924 Paul murió de Tuberculosis y George su alumno y amigo, comenzó a traducir los escritos de Paul gradualmente por un periodo de 14 años, al principio pensó que su maestro pensaba que había escrito una novela extraña, pero descubrió que lo que estaba traduciendo eran sus propias experiencias y recuerdos. Se dio cuenta de que por temor a ser tratado como un loco y expuesto al ridículo, tanto en su entorno personal como profesional Paul no había contado su historia a nadie más, sin embargo, lo que había hecho era traducir sus recuerdos a estos escritos que subrayó una experiencia increíble que tuvo durante el tiempo que cayó en coma.
En sus escritos descubrió en detalle un viaje en el tiempo hasta el año 3906, que incluso parecía tener mucha información, una vez que la traducción de la increíble historia de Paul estaba terminada. En manos de los círculos filosóficos de la Francomasonería, quienes habían tomado la decisión de que tal información no saldría a la luz, ya que muchas personas no estaban preparadas para asimilarla.
Sin embargo, e ignorando las directivas masónicas, George publicó el diario de Paul (The Chronicles of the Future). Este fue el título que le dio a este diario, que le causó muchos problemas, perdió su trabajo, fue acusado de ser hereje por la iglesia y la mayoría de las copias del libro desaparecieron muy rápidamente, al punto que incluso hoy en día es muy difícil obtener una copia de este libro.
Según el diario de Paul, su conciencia había viajado en el tiempo de otro hombre, en 3906, según Paul, la gente de este tiempo, se dio cuenta de que una conciencia diferente había tomado el cuerpo de otro hombre, para lo que habían decidido mostrarle y explicarle todo acerca del tiempo en que había aparecido.
En el futuro, la gente mencionaría que se creó una nueva especie de seres humanos, llamada "Homobonus" y que estos serían el siguiente paso de la evolución humana.

Según Paul, entre 2000 y 2300, la humanidad continuará luchando con los problemas de superpoblación, destrucción ecológica del medio ambiente, desigualdades económicas y sistema monetario.
En el año 2204, se completó con éxito una gran colonización del planeta Marte de 20 millones de personas. Sin embargo, en 2265, una gran destrucción natural los aniquiló a todos, de modo que la humanidad nunca más intentaría colonizar Marte.
En 2309, como resultado de conflictos no resueltos, otra gran cantidad llega a la Tierra y es se origina una gran Guerra Mundial, una gran parte de la civilización como la conocemos, habría dejado de existir.
Entre el año 3400 y el 4000, afirma que una nueva edad de oro llega al planeta, ya no relacionan el éxito en sus vidas con lo material, sino con su desarrollo emocional, mental y espiritual.
También informa que en este año, las personas trabajaron solo 2 años en toda su vida, entre los 17 y 19 años de edad. La población de la Tierra se redujo a menos de mil millones de personas y hay abundancia de alimentos y productos para una vida muy decente, estas fueron las declaraciones más asombrosas de su diario. ¿Ha tenido Paul realmente un viaje a través del tiempo? ¿Se comunicarán realmente con nosotros los humanos del futuro? ¿O era una simple locura transitoria debido a su estado de salud?

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Las desapariciones del pueblo de Mussara

Hoy en día, es una sombra de lo que fue. Un pueblo abandonado a su suerte, al igual que los moradores de las tumbas que aun allí se encuentran. La lluvia y la húmeda niebla, castigan los troncos de las antiguas vigas de madera, que ahora descansan corroídas y derramadas por el suelo de manera desordenada. El ambiente, también azota a las pocas piedras que a duras penas se sostienen, como recuerdo decadente de lo que antes eran poderosas paredes de casas y de una iglesia. Todo se encuentra sin remedio, invadido por la vegetación invasora. La torre del templo, que sobresale de entre el conjunto de edificios semiderruidos, sostiene una cruz inclinada que le da un aspecto mas amenazante al conjunto.
Con las últimas luces del día, se empiezan a dibujar las sombras sobre el suelo y los edificios. Sus figuras alargadas, anuncian el último momento seguro para alejarse del espectral lugar. Porque la niebla, puede hacer acto de presencia en cualquier momento, manifestándose y desapareciendo de manera tan extrañamente veloz y usurpadora, que uno de estremece aun sin saber su verdadero peligro. Es que antes de ir a ese lugar, debes saber que sin aparente explicación, la gente desaparece misteriosamente en este tétrico lugar.
En 1995, un ingeniero alemán se adentró en su espesura de la bruma y desapareció durante lo que para él habían sido escasos minutos. Sin embargo la realidad, es que se había ausentado durante horas. Pero este hombre tuvo suerte ya que en 1991 está contrastado el hecho de que un grupo de 4 amigos, fueron a la zona a recoger setas. Uno desapareció, nunca más se volvió a saber de él. Cuando la búsqueda de las fuerzas de seguridad cesaron, los amigos atormentados por el sentimiento de responsabilidad por su pérdida, siguieron el rastreo. Los hechos que les sucedieron a continuación, son propios de una película de terror. Se hicieron presentes, ruidos misteriosos de caballos galopando que nunca aparecían o visiones de seres espectrales cubiertos por una túnica, que no respondían a sus voces y que desaparecían al poco tiempo.
No fueron los únicos acontecimientos extraordinarios. Varios han sido los que se han desorientado en esa zona, como le sucedió al ingeniero alemán, para aparecer horas después, cuando para ellos habían transcurrido escasos minutos. Otras personas aseguran haberse esfumado de allí y aparecer a miles de kilómetros de distancia. Tampoco faltaron testimonios que afirman haber visto extrañas luces.
Estos hechos, son explicados por algunas personas que esgrimen que el culpable es una piedra del lugar. Una extraña puerta a otra dimensión. Tras saltarla, te traslada a la villa del seis, un lúgubre lugar en otro espacio tiempo.
Pero décadas atrás, dicho paraje también tuvo otros problemas mucho más mundanos.
El pueblo se deshabitó definitivamente en la década de los 60, porque la gente se cansó de la difícil vida del lugar. ¿Quién no lo haría? El médico más cercano estaba a 40 kilómetros de distancia y para llegar allí lo hacía en burro. No tuvieron carretera hasta 1914 ni escuela hasta 1950, incluso pareció estar olvidado de la mano de Dios, que hasta 1936 no envió un sacerdote para que se asentara definitivamente. Pero eso es insignificante al lado de otras realidades. La severidad de la zona, se ve en su tierra baldía y escasa de agua. Cuando un bandolero llamado Patacons se refugió en sus cercanas montañas para cometer sus fechorías, empujó a los últimos habitantes a la vida más ajetreada pero segura de las ciudades.
Son tantas las leyendas que se cuentan sobre este pueblo, que el ulular del viento y los sonidos de las ramas, son elementos que aumentan el desasosiego que trasmite este sitio, que curiosamente, anuncia muchos hechos paranormales con su niebla.
Muchos tratan de buscar una explicación a todo esto. Algunos la encuentran en un suceso que se produjo hace siglos en una de las muchas guerras civiles que tuvimos en España, que para golpearnos unos a otros, siempre nos pusimos de acuerdo. Entonces estaban en una de las guerras carlistas. Cuando llegaron al lugar los liberales contrarios a la curia, fueron directos en busca de un sacerdote que se ocultaba en la población. Al descubrir contrariados que había muerto días atrás, fueron incapaces de contener su ira y su sed de venganza y ordenaron exhumar el cadáver. El cuerpo putrefacto, fue apoyado en una pared y fusilado sin piedad. Tras aplacar el sentimiento de vendetta, los lugareños les avisaron aterrados, que ese no era el cuerpo del sacerdote, sino el de una bruja que también había fallecido en el mismo periodo. Cuentan que los soldados aterrados, posteriormente fueron víctimas de terribles maldiciones, que profería el fantasma de la bruja las noches de la siniestra población.
A veces la mejor explicación de los enigmas que nos plantea el universo, se explican con hechos inverosímiles, pero sean certeros o no, lo que es innegable es el magnetismo tan especial y tenebroso que desprende este pequeño y precioso pueblo abandonado.