lunes, 11 de noviembre de 2013

La Santa Compaña

Desde hace siglos, Galicia ha sido siempre una tierra de brujería, sus relatos son conocidas en el mundo entero, y hay muchos los que cuentan que han mantenido contacto con el mundo de los muertos. Una de sus leyendas mas populares es la de la procesión de los muertos, también conocida como La Santa Compaña.
Una de sus señas de identidad es la premonición de la muerte. A partir de aquí hay unas características que varían según la persona y localidad que relate la aparición.
A grandes rasgos se podría definir la Santa Compaña como una procesión de almas en pena, vestidos con túnicas con capucha y portando candiles o velas, que vagan durante la noche.
Se dice que la Santa Compaña está formada por almas en pena que van en dos hileras, envueltas en sudarios, con las manos frías y los pies descalzos. Esta procesión está encabezada por un vivo, el cual porta una cruz y un caldero con agua bendita. Cada alma lleva una luz. Al frente va el espectro de mayor tamaño, conocida como La Estadea.
El portador de la cruz no puede en ningún momento volver la vista atrás, ni renunciar a su cargo de precedir la Santa Compaña; solo quedará liberado si encuentra a otra persona que le sustituya.
La Santa Compaña obligará al que encuentren a vagas junto a ellos todas las noches, portando una gran cruz  y conduciendo la comitiva. También se cree que quien realiza esa “función” no recuerda durante el día lo ocurrido en el transcurso durante la noche, únicamente se podrá reconocer a las personas penadas con este castigo, por su extremada palidez y delgadez. Cada noche su luz será mas intensa y cada día su palidez irá en aumento. No les permiten descansar ninguna noche, por lo que su salud se va debilitando hasta enfermar sin que nadie sepa las causas de su enfermedad. Condenados a vagar noche tras noche hasta que mueran u otro incauto sea sorprendido.
Se dice que no todos los mortales tienen la facultad de ver con los ojos a la Santa Compaña. Elisardo Becoña Iglesias, en su obra “La Santa Compaña, El Urco y Los Muertos” explica que según la tradición, tan solo ciertos “dotados” poseen la facultad de verla; los niños a los que el sacerdote, por error, bautiza usando el óleo de los difuntos, poseerán ya de adultos, la facultad de ver la aparición.
Hay una serie de indicios por los cuales se conoce la proximidad de la “oscura procesión” como el olor a cera de las velas, o el espanto de determinados animales: perros, gatos, caballos… los cuales pueden ver a esos espectros por algún tipo de sensibilidad especial.
Las versiones mas compartidas de porqué las almas vienen a este mundo y andan por los caminos buscando a alguien son:

·        Por reclamar el alma de alguien que morirá pronto.
·        Para reprochar a los vivos faltas o errores cometidos.
·        Para anunciar la muerte de algún conocido del que presencia la procesión.
·        Para cumplir una pena impuesta por una autoridad del mas allá.

En el caso de encontrarte con ellos, debes hacer lo siguiente:

·        Apartarse de su camino, no mirarles y hacer como que no se les ve.
·        Hacer un circulo con la estrella de Salomón o una cruz dentro y entrar en el.
·        Rezar y no escuchar su voz.
·        Llevar encima escapularios, objetos sagrados, ajos o castañas de indias.
·        En último caso es tirarse al suelo, y esperar que la Santa Compaña no le pase por encima.

·        Y lo mas importante no aceptar nunca nada que te ofrezcan.

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