viernes, 30 de agosto de 2013

El hombre y la mujer Leo

El hombre Leo
El hombre Leo suele ser orgulloso, vanidoso, estandarte del deseo de ser brillante y admirado.
Su seguridad en sí mismo es tan fuerte, tan sincera, que esto le hace ser complaciente comprensivo y generoso con quienes no están a su altura. Para un hombre Leo, muy pocas personas tienen su propia categoría y brillantez. Se alimenta de adulación y de sumisiones ajenas. Es como una necesidad vital para mantener la seguridad en sí mismo. Por tanto, en materia de amor no se apartan de esta linea egocéntrica.
Para el hombre Leo, la mujer es solamente un instrumento con el que puede practicar y demostrar su capacidad amatoria. Busca el asombro feliz de su pareja, su admiración, su rendición incondicional. No es de extrañar que con ese objetivo por bandera utilice todos los recursos habidos y por haber y acabe consiguiendo que la mujer quede completamente convencida de que ningún otro hombre pueda hacerla más feliz sexualmente.
La mujer que se case o empareje con él debe ser consecuente con ese carácter irreversible de su compañero. Nunca la traicionará porque se haya cansado de ella, o porque no la ame sinceramente. La traicionará con sus propias amigas, con las esposas de sus mismos amigos o con cualquier mujer que pueda representar un reto para su afán de conquista y superioridad.
Si una mujer lo trata con indiferencia, si no queda prendada rápidamente por su magnetismo personal, él no luchará por hacerla cambiar de idea. Sencillamente, decidirá que aquella mujer no vale la pena. No pretende el placer de triunfar sobre las dificultades. Él busca que la mujer se le rinda al primer golpe de vista, que se le ofrezca. Ni más, ni menos.
Si quieres llevarte bien con un Leo colabora con ellos e intenta seguir el acelerado ritmo que les caracteriza.

La mujer Leo
Óptima organizadora, está más cualificada para desempeñar un trabajo o profesión que para ejercer de ama de casa.
En el plano afectivo necesita tener cerca un compañero importante o por el que sienta gran estima o admiración. Son casi siempre, materialistas. Las Leo son mujeres con "clase". Llevan en ellas el amor por la elegancia, por los buenos modales, por todo lo que pueda convertirlas en una persona admirada y respetada. Disfrutan con la admiración de los hombres que viven a su alrededor, pero tienen miedo a entregarse a una aventura, a un amor apasionado. No soportan el riesgo de que un hombre se rían de ellas, o las abandone después, o vaya por su dinero y no por ellas mismas... Tienen miedo a quedar en una situación que pueda resultar ridícula a los ojos de los demás.
De aquí que exista un gran porcentaje que quedan solteras, siendo, como son, agradables, cultas, inteligentes... Pero piensan demasiado, calculan excesivamente el riesgo a un fracaso, y eso trae la consecuencia de la soledad.
La vida sexual de la mujer Leo no suele ser eternamente satisfactoria. Incluso en este importante aspecto de su vida, se siente influida de forma imperiosa por su afán de mantener su imagen. Le avergüenza la intimidad, la desnudez. Le aterra que una postura le pueda resultar grotesca a los ojos de un hombre. Prefiere sacrificar la búsqueda de su felicidad, antes que exponerse a perder su "dignidad" en la entrega sexual.
Si quieres llevarte bien con Leo colabora con ellos e intenta seguir el acelerado ritmo que les caracteriza.

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