jueves, 17 de marzo de 2011

EL Misterio de El Salt de la Bella Dona


No se sabe si sucedió de verdad o no, pero si es cierto que la historia hecha leyenda o quizás la leyenda convertida en historia, despierta un gran interés o curiosidad no solo entre los mallorquines sino también entre los turistas que visitan este impresionante precipicio de la Serra de Tramuntana conocido popularmente como El Salt de la Bella Dona.

Cuenta la leyenda que un hombre extremadamente celoso de su esposa, mujer, honrada y fiel y de espectacular belleza, decidió vengarse de ella con la muerte. Queriendo el esposo cumplir con sus designios, un día ofreció a su esposa ir a visitar a la Mare de Déu a Lluc, sabiendo que la esposa se alegraría de tan dichosa peregrinación. Así fue, y cuando la mujer se enteró accedió inmediatamente a la propuesta de su esposo.
Llegando el día, salieron muy temprano de la casa para iniciar el camino y evitar así el calor del día. Cuando se encontraban llegando al Grau, justo después de la conocida Bretxa Nova (parte del camino hacia Lluc), el esposo invitó a la mujer a que se asomara por el precipicio y contemplara la espectacularidad del paisaje. Ella se acercó y mientras quedaba asombrada por la belleza del valle, su esposo la cogió del brazo y la empujó cayendo al fondo de la fosa. El esposo, tras cometer su injustificada venganza, empezó a sentir remordimientos, de cual fuera su cruel acción y decidió proseguir el camino hacia Lluc arrepentido para implorar su perdón.
El hombre, a su llegada a Lluc, se dirigió al Santuario y dirigiéndose al templo no creyó lo que sus ojos estaban viendo, se encontró a su esposa arrodillada ante la Virgen rezando intacta, como si no hubiera pasado nada. El hombre contemplaba a la Virgen y a su eposa atónito. La Mare de Déu había realizado un milagro, pues cuando la esposa se precipitaba al fondo y antes de que llegara abajo, la Virgen la rescató y se la llevó al Templo de Lluc. El esposo, arrepentido por su atroz comportamiento, imploró repetidamente su perdón a la Mare de Déu y a su esposa por el disparate tan grande que había cometido. Naturalmente, la Virgen como la mujer lo perdonaron de todo corazón.

Hay quien dice, que en algunas ocasiones, se puede ver a una mujer vestida de blanco, entrar al monasterio cuando este ya está cerrado.
Mucha gente cree en ella como uno de los 80 milagros que la Mare de Déu de Lluc realizó, pero también son muchos los que creen en la historia como una mágica y especial leyenda de Mallorca.

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