jueves, 9 de febrero de 2017

"Las Colinas tienen ojos" Algo más que una película

Seguro que en algún momento, habrás oído hablar o posiblemente hayas visto ya la famosa película "Las Colinas tienen ojos" un film de terror de culto. En esta cinta de terror se muestra la escalofriante historia de un grupo de caníbales deformes que sobreviven persiguiendo y asesinando a todos aquellos viajeros que se cruzan en su camino. Wes Craven se inspiró en la historia de Alexander Sawney Bean, para poder hacer la película. Lo que leerás a continuación, es la leyenda detrás de las cámaras, algo que sin duda ya nunca olvidarás.

EL CLAN DE LOS 48 CANÍBALES

Sawney Bean fue el líder de un clan de 48 personas, todos descendientes suyos que fueron criados totalmente apartados de la civilización, como son las grandes ciudades y los pueblos. Se criaron con las costumbres que Sawney les inculcaba y con su mujer, una pareja de pensamientos totalmente terribles y escalofriantes.
Su familia se convirtió en una especie de cazadores de personas, ya que muy pronto empezarían a atrapar grupos pequeños de viajeros, los cuales pasaban por su "territorio", a los que mataban, desmembraban y metían sus miembros en botes con vinagre, par guardarlos y comérselos hasta que no quedaran nada y tuvieran que volver a salir a la caza de personas.

EL COMIENZO DEL CLAN

La historia de Sawney Bean comenzó en Escocia, con su padre, que a pesar de que este teníia un trabajo digno para la época, cortando arbustos, su hijo se decidió que no quería vivir ya con su padre, por lo que decide irse a vivir por su cuenta junto con una mujer que compartía sus mismos pensamientos extraños.
La pareja se estableció en el interior de una cueva de unos 180 metros de largo en la cual permanecieron ocultos durante 25 años. Durante esos años, dieron vida a 8 hijos y 6 hijas. Los cuales a través de la endogamia tuvieron 18 nietos y 14 nietas. Para poder sobrevivir, optaron por el camino más fácil, atrapar a los grupos pequeños de viajeros.

SE BUSCA

En los pueblos cercanos, comenzaron a circular los rumores de que muchos transeúntes desaparecían sin explicación alguna. Pero cuando empezaron a encontrarse huesos humanos a la orilla del río, y siguieron en aumento las desapariciones , los vecinos optaron por realizar una exhaustiva búsqueda. Debido a la sed de justicia que había en el ambiente, muchos inocentes fueron apaleados, y colgados, los encargados de las posadas, generalmente eran los mayores sospechosos, ya que estos, eran los últimos en poder ver  con vida a las víctimas.
Una de las búsquedas, los llevó a la cueva del clan, pero al considerar que ningún humano podría estar viviendo en ella, la descartaron rápidamente, por lo que no se investigó en su interior.
En una de las tantas emboscadas que el clan hacía para sobrevivir, estuvo la de una feliz pareja que montaban los dos en el mismo caballo. El clan las atacó, pero no se esperaban que el hombre, fuera experto en lucha y con la espada, lo que les dificultó la tarea de atraparlos. La mujer si recibió una gran paliza por parte del clan, acabando en tragedia. Cuando atacaban al hombre, un grupo de personas apareció por el horizonte y les ayudaron a sobrevivir.
Escocia mandó a unos 400 hombres en la búsqueda de los Bean, ayudados con sabuesos. El grupo, esta vez, revisó por completo la cueva que anteriormente habían dejado pasar, por lo que encontraron a la familia y sus atroces actos caníbales, miembros desmembrados en el suelo, partes de cuerpos en vasijas... Finalmente el clan fue atrapado y encarcelado.

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