viernes, 3 de febrero de 2012

Las Profecías de Nostradamus


Y los hombres que vendrán después de mí conocerán la verdad de lo que digo, porque habrán visto que infaliblemente se realizaban varios acontecimientos vaticinados por mí.

También sabrán los que quedan por cumplir, pues los he indicado con claridad.

Entonces las inteligencias comprenderán bajo el cielo: pero sólo cuando llegue el tiempo de disiparse la ignorancia, el sentido de mis predicciones será cada vez más claro.


El león joven al viejo vencerá.
El campo bélico, por duelo singular.
En jaula de oro los ojos le saltarán,
de las fuerzas en combate una quedará,
la otra morirá de muerte cruel.

Cuatro ańos después de haberse publicado esta profecía, Enrique II, el león, rey de Francia, moría entre terribles dolores a causa de una astilla, que rompiéndose de la lanza del león joven, el conde de Montgomery, atravesó el casco de oro de su majestad, perforándole un ojo en un torneo amistoso. Cuentan que el rey maldijo al profeta en su lecho de muerte, al comprender hasta entonces el alcance de su profecía.


Entrarán en las Tullerías donde quinientos lo coronarán
con una mitra. Será traicionado por uno con título (de nobleza)
de apellido Narbone y por otro llamado Saulce, que tendrá
aceite por barriles.

El 20 de julio de 1792, en el palacio de las Tullerías, 500 marselleses obligan al rey Luis XVI a colocarse el gorro frigio (mitra), símbolo revolucionario, como una burla al rey derrocado. El Conde de Narbone-Lara, ex ministro de guerra, había renunciado al no poder controlar al ejército para traicionar al rey. El otro traidor, llamado Saulce, detiene a Luis XVI cuando éste intentaba huir para reunirse con tropas leales. Curiosamente, como Nostradamus indica, Saulce era vendedor de aceite, sebo y jabón.


Un emperador nacerá cerca de Italia.
De simple soldado, llegará a Imperio.
Mantendrá el control absoluto sobre la Iglesia.
Los catorce ańos que mantenga el mando.

Napoleón nació en la Isla de Córcega, frente al Golfo de Génova, Italia. De subteniente de artillería llegó a Emperador. Controló la Iglesia; bastará recordar que en 1809 mandó apresar al Papa para anular su matrimonio con Josefina.


La Libertad no será recobrada.
Un osado, negro, orgulloso e inicuo hombre la ocupará.
Cuando el material del puente esté acabado,
La República de Venecia será molestada por Hister.

La palabra Hister, de acuerdo a las leyes del anagrama (nombre propio con letras readaptadas, muy popular en el tiempo de Nostradamus), es, en verdad Hitler, con una letra cambiada. Hister es también un nombre antiquísimo del Danubio, y es, en último caso, una referencia a histeria, característica famosa del oscuro y osado hombre que ocuparía el poder alemán. Este triple propósito de la palabra Hister se explica fácilmente, ya que el 21 de febrero de 1941, el “New York Herald Tribune” publicaba: Desde Sofía, Bulgaria, nos informan del Puente Nazi sobre el Danubio.


En el Sol Naciente se verá un gran fuego.
En el círculo de la explosión reinará la muerte y se oirán los gritos.
Esta muerte será por guerra, por fuego y por hambre.

El fracaso de la Sociedad de las Naciones, nacida en 1919, Hitler, el ataque a Polonia, la ocupación de Francia, la caída de Mussolini, de Alemania y Japón son sólo algunos de los acontecimientos de la segunda guerra mundial descritos en Las Centurias. Al final de éstas, en lenguaje dramático, Nostradamus cita uno de los más trágicos sucesos de nuestra historia: la bomba atómica lanzada en Hiroshima y Nagasaki, que dejó un saldo aproximadamente de 100.000 muertos, de los cuales, sólo en Hiroshima, 20.000 de 71.000 desaparecidos eran nińos:


En Arabia nacerá un poderoso rey de la ley de Mahoma, que
dominará a Europa e Italia.
Por la discordia negligencia francesa que dará el paso a
Mahomed (los árabes) abierto.

En cuanto a la invasión árabe a Europa.


Será encerrado fuego vivo, muerte escondida,
dentro de globos espantosamente horribles.
De noche la ciudad naval será reducida a polvo.
La ciudad en llamas, el enemigo indulgente.

Si analizamos con atención, el efecto de la descripción coincide con la explosión de una bomba atómica.

NUEVA YORK

Será destruida por un terremoto y por bombas:
El fuego del centro de la tierra...
la hará temblar.
Mientras dos potencias hagan la guerra
por largo tiempo.
El cielo arderá a 45 grados.
El fuego se aproxima...
la gran llama saltará al instante.

ROMA

Será invadida y terminará en gigantesco maremoto:
Oh, vasta Roma, tu ruina se acerca.
Tu mal está próximo.
Serás cautiva por más de cuatro veces.
Lloro por Italia. Habrá temblor de tierra, agua, desdichada cuenta, no habrá lugar donde refugiarse, a la mitad de la península la ola llegará.

PARÍS

Por hierro, fuego, peste, cańón, la gente morirá...
la gran ciudad quedará muy desolada,
y no quedará ni uno de sus habitantes...


La Gran Bretańa, comprendida Inglaterra, será invadida muy
alto por las aguas...
La Isla de San Jorge medio sumergida...
Paz adormecida, despertará la guerra.


La gran hambruna que siento acercarse
rodará a menudo y luego será universal.
Tan grande y larga que llegará a arrancarse
del bosque la raíz y al nińo del pecho.


El ańo 1999, siete meses,
vendrá del cielo un gran rey del horror...
Cuando el eclipse de sol sea
el monstruo será visto en pleno día.
De errónea forma se le interpretará
Desafortunadamente nadie habrá previsto.
La gran estrella durante siete días arderá,
nublado parecerá que hay dos soles.


Estas son solo algunas de las predicciones que Nostradamus dejó escritas...

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