Morgana, alternativamente conocida como Morgana le Fay, Morgane, Morganna y Morgaine entre otros nombres, es una poderosa hechicera en la leyenda artúrica. Las primeras obras que cuentan con Morgana no elaboran su personaje más allá de su papel como hada o maga. Se hizo mucho más prominente en las posteriores obras de prosa cíclica como el Lanzarote-Grial y el ciclo Post-Vulgata, en los que se convierte en una antagonista del Rey Arturo y la reina Ginebra.
Se dice que Morgana es hija de la madre de Arturo, Lady Igraine, y su primer esposo, Gorlois, Duque de Cornualles, por lo que Arturo (hijo de Igraine y Uther Pendragon) es su medio hermano. Tiene al menos 2 hermanas mayores, Elaine y Morgause, esta última es la madre de Gawain, Sir Geheris, Gareth, Agravain, con el rey Lot y normalmente el traidor Mordred, con Arturo. En La muerte de Gorre e Ywain es su hijo.
El nombre de este personaje podría ser derivado del nombre masculino galés Morcant o Morgan, aunque también hay expertos que creen que el nombre de la hermana del Rey Arturo podría venir de mori-gena, que significa Nacida del Mar. Esta suposición ligaría a Morgana con la diosa Modron (La Gran Diosa Madre), relacionada con el mar por parte de su padre, el dios Avallach. Un manuscrito bretón del siglo XI dice que su origen está en mormoroin, una antigua palabra bretona que significa "Sirena". Otras fuentes opinan que el nombre de Morgana procede de Morrigan, la diosa de la guerra del panteón irlandés precristiano. El nombre de Morrigan viene a significar Reina de los fantasmas o Gran Reina. Es una asociación bastante lógica, ya que en el ciclo artúrico, Morgana no sólo comparte el nombre con esta diosa: También es capaz de transformarse en corneja (como afirma Geoffrey de Monmouth en su Vita merlini) y es, al igual que la diosa, un ser mágico con una sexualidad muy desarrollada que es capaz de ver el futuro o proporcionar vida y destrucción a partes iguales. Su título de "El Hada" proviene del francés "Le Fay", según las leyendas, ella se ganó ese título al ir a estudiar a un convento; debido a sus proezas mágicas todas las estudiantes del convento la asociaron con un hada, y de allí el nombre Morgan Le Fay o El Hada Morgana. Por más raro que parezca ella aceptó ese título como apellido, ya que en varios textos se le llama así o responde a ese nombre. Aunque gracias a eso, su rol en obras primerizas no se expandió más allá de ser un hada o curandera.
En el ciclo artúrico medieval, el hada Morgana es un personaje femenino, a veces presentado por los cristianos como antagonista del Rey Arturo y enemiga de Ginebra. En los relatos galeses más antiguos Morgana tiene dos antecedentes que no tienen su nombre, pero sí algunas de sus características: El primero es la diosa Modron, que se casó en el rey Urien y fue madre de Owain (igual que Morgana Le Fay de La Morte d'Arthur) y Gwyar, hermana de Arturo, que era la madre de Medrawt y una poderosa bruja (papel de Morgana en otras versiones). En la Vita Merlini del siglo XII, se dice que Morgana es la mayor de las 9 hermanas que gobiernan Ávalon. Geoffrey de Monmouth habla de Morgana como sanadora y cambiante. Escritores más tardíos como Chrétien de Troves, basándose en la interpretación de Monmouth, han descrito a Morgana vigilando a Merlín en Ávalon.
En la Historia Regum Britanniae de Geoffrey de Monmouth se cuenta que después de la batalla contra su hijo Mordred, el Rey Arturo se retiró a descansar eternamente a la isla mágica de Ávalon, pero no menciona quién lo llevó a esa isla, ni qué sucedió después. Cuando Monmouth escribe Vita Merlini, habla del viaje de Arturo a dicha isla, y dice que está gobernada por 9 hermanas hadas. De este grupo destaca la mayor, más bella, más buena, más sabia y más poderosa: Morgen, que será conocida en el futuro como Morgana. En este libro se mencionan todas sus habilidades (volar, cambiar de forma o curar) que le fueron enseñadas por Merlín. Morgen se ofrece a acoger al Rey en su isla mágica, lo acuesta en una cama de oro, y con sus hierbas y pociones, le devuelve la salud. Un texto escrito por Guillaume de Rennes llamado Gesta regum Britanniae sugiere que una vez que Morgana ha curado a Arturo, se convierte en su nueva amante y vive con él en la isla mágica. Ni en esta obra ni en la de Monmouth se dice que Morgana y el Rey fueran parientes, de modo que su relación no estaría mal vista, y sería un equivalente a la peculiar relación de Ulises con la ninfa Calipso durante el tiempo que éste estuvo en Ogigia. En el Roman de Brut de Wce, Arturo también viaja a Ávalon, pero en esta versión la reina de la isla es el hada Argante. Como sólo se habla de ella en este libro, podemos deducir que Morgen y Argante son distintos nombres de un mismo personaje: el Hada Morgana.
En la época de Chrétien de Troyes el personaje de Morgana toma más relevancia, pero sin llegar a ser un personaje principal. Durante esta época, Morgana comienza a ser identificada con Ana (la hermana de Arturo en la obra de Geoffrey de Monmouth) y es considerada hermana o medio hermana de Arturo. En obras como Yvain, el caballero del león o Erec y Enide, Chrétien describe a Morgana como la hermana de Arturo, y dice que es una sabia curandera que fue discípula de Merlín. En Yvain el protagonista no se cura hasta que no recibe de parte de Morgana un ungüento mágico. Años después de que éste texto fuera escrito, en textos como La Morte d'Arthur, Morgana e Yvain serán madre e hijo. En Erec y Enid se dice que Morgana está presente en el banquete de boda de los protagonistas. El autor la relaciona con Guingamor, señor de Ávalon. Esta relación será desarrollada en obras posteriores hasta ser descrita como una relación amorosa ente Guingamor y Morgana que será frustrada por Ginebra, la tía del caballero.
Tanto en la Vulgata anónima como en Le Morte d'Arthur, el papel de Morgana crece en importancia, complejidad y protagonismo. Ya no es un hada que vive en la leja Ávalon, sino un personaje muy implicado en lo que sucede en la Corte de Arturo, una mujer poderosa, como un hada, pero sentimientos e ideas propias de los hombres, como la ambición, la pasión, la venganza o la compasión. Su papel se torna más oscuro, será una de las principales destructoras de la paz que reina en Camelot cuando desvele a su hermano los amores de Ginebra con Sir Lanzarote, pero, al igual que en la historia de Geoffrey de Mounmouth, es ella quien encabeza la barca que llevará a su medio hermano a Ávalon. Este último episodio será mantenido por todos los autores posteriores a Geoffrey, probablemente para resaltar la complejidad y dualidad de Morgana.
En la tradición de los ciclos artúricos, Morgana era la hija de la madre de Arturo, Lady Igraine, y de su primer marido, Gorlois, Duque de Cornualles. Arturo, hijo de Igraine y de Uther Pendragon, era, por tanto, su medio hermano. Como mujer celta, Morgana heredó parte de la "magia de la Tierra" de su madre. Morgana tenía dos hermanas mayores (y era por tanto la menor de tres, y no la mayor de 9 como Geoffrey indica). El trío de hermanas (por ejemplo Morgause, Elaine y Morgana, así como otras) es una fórmula abundantemente usada en la mitología celta. Cuando Uther se casó con Igraine, sus hermanas mayores también se casaron. A partir de entonces se deja de hablar de Morgana en la leyenda hasta después de la coronación de Arturo, pero hay dos versiones de dónde acabó la niña: Una dice que se fue a Ávalon con Merlín a aprender magia, y otra que cuenta que Uther encerró a Morgana en un convento, donde aprendió magia y fue llamada Le fay (el Hada).
En La Mort d'Arthur y otras fuentes, ella es la infeliz esposa del Rey Omar de Gore, y Owain mab Urien es su hijo, que la detiene cuando, presa de la ira, intenta matar a Omar.
En las interpretaciones más modernas de la mitología artúrica, Morgana seduce a Arturo y concibe con él al malvado Mordred, aunque originalmente en La Mort d'Arthur este papel es asignado a Morgause, una de sus hermanas. Una de las primeras obras en hablar del hada Morgana como madre de Mordred es la ópera Merlín de Isaac Albéniz, aunque aquí no se menciona ningún tipo de incesto. Probablemente, esta faceta de Morgana como madre del asesino de Arturo fue popularizada por Marion Zimmer Bradley, en su novela Las nieblas de Ávalon y por John Boorman en su película Excalibur. En Las nieblas de Ávalon, Mordred o Gwydion, es engendrado en Morgana por Arturo bajo la apariencia del Astado, el Dios celta de la naturaleza, durante los ritos celtas del Beltane en Ávalon, el niño se cría con Morgause y Lot en las islas Orkney, así esta autora moderna logra combinar las dos tradiciones, celta y cristiana. Hay que recordar que Geoffrey establece que Mordred, al igual que Gawain, es hijo de Lot y de Ana, hermana de Arturo. Arturo hizo casar a Morgana con el rey Uriens y esta le dio un hijo, Sir Owein. Pero Morgana y su esposo nunca se llevaron bien, y en una ocasión intentó matarlo.
Diversas fuentes describen a Morgana como discípula de Merlín y más adelante como su rival, en este papel, el personaje aparece parcialmente superpuesto a "Viviana", una de las figuras que corresponden al nombre de "Dama del Lago". Mientras que Viviana (también llamada Nimue) seduce y embruja a Merlín con su belleza y su magia, Morgana aprende la magia de él y luego la usa para dañar a los caballeros de Arturo y a la reina Ginebra, como en Sir Gawain y el caballero Verde, donde Morgana se la denomina hada y diosa y se dice que fue alumna y amante de Merlín, y que lo superó en magia y conocimientos. El mito de la rivalidad entre Morgana y Merlín se retoma en algunas obras cinematográficas, en particular en la película Excalibur de John Boorman (1981).
En algunas leyendas, Morgana intenta conspirar contra Arturo robando Excálibur y dándosela a su amado Sir Accolon para que lo asesine. Arturo mata a Accolon en un duelo y se retira a descansar a un convento cercano. Morgana, enfurecida, roba la vaina de Excálibur (que hace a Arturo invencible) y la arroja al mar. Después le manda una capa, aparentemente para reconciliarse pero el rey la rechaza. Por consejo de Nimue, la Dama del Lago y sucesora de Merlín, Arturo se la coloca a la criada de su hermana. La capa se pega a su cuerpo y comienza a arder como por arte de magia. El rey salva su vida y Morgana escapa lejos de Camelot.
Morgana y Ginebra siempre han sido presentadas como enemigas, ya que representan distintos aspectos: a nivel físico (Ginebra es rubia, Morgana de cabellos negros) o ideológico (Morgana era una mujer criada en Ávalon, de modo que adoraba a los antiguos dioses y la cristiana Ginebra, su cuñada, la odiaba por ello). Obras como La Vulgata cuentan que cuando Ginebra descubrió la relación del Hada Morgana con Guingamor (sobrino de Ginebra) lo expulsó de la corte para hacer daño a Morgana. Un día el amado de Ginebra, Sir Lancelot, llegó al castillo de Morgana, también llamado Castillo de la Carreta. La bruja intentó seducirlo, pero no funcionó, de modo que lo encerró un año en su mazmorra. Pasado ese tiempo, Lanzarote escapa, pero llega Arturo a hacerle una visita a su hermana. Morgana le enseña a su hermano un mural que Lancelot había pintado, con escenas de amor con Ginebra y él mismo como protagonistas. Después de aquello el rey persiguió incansablemente al caballero que había sido su mejor amigo, y Morgana acabó vengándose de su enemiga. Según otra leyenda más antigua, Morgana le hizo un regalo especial al rey Arturo: un cuerno del cual sólo las esposas fieles podían beber. Arturo se lo dio a su mujer, que no pudo beber del cuerno.
Después de que Arturo sale a buscar a Lancelot, Mordred quiere casarse con Ginebra. Esto desencadena la ira de Arturo, y así tiene lugar la batalle de Camlann, donde padre e hijo se dan muerte. Arrepentida de todo, Morgana se lleva a Arturo, ya medio muerto a la isla de Ávalon, junto con varias reinas hadas enlutadas, que en algunas versiones forman un grupo de 3, en otras de 4, y en otras de 9. Allí es donde Arturo dormirá por los siglos de los siglos. Esta última historia muestra la cara más amable de la bruja, que al final olvida el pasado y se reconcilia con su hermano. Este capítulo final hará que, en los siglos XX y XXI, muchos escritores presenten a Morgana como una mujer atormentada y dividida entre el amor a su hermano Arturo y la búsqueda de la venganza por la terrible muerte de su padre y la humillación de su madre, que fue conseguida gracias a Merlín.

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