La palabra hada procede del latín "fata", derivada a su vez de "fatum" el hado, el destino, que, en el medievo, fue considerado una diosa. Ya los griegos creían en ellas, eran las ninfas, deidades menores femeninas.
En la mitología griega y romana las laman Hados, pero generalmente en forma de mujer hermosa, que según la tradición son protectoras de la naturaleza, producto de la imaginación, la tradición o las creencias y perteneciente a ese fabuloso mundo de los elfos, gnomos, duendes, sirenas y gigantes que da color a las leyendas y mitologías de todos los pueblos antiguos.
Algunas de estas creencias son tan antiguas como la vida misma: existen crónicas medievales de principios del siglo XII en las que aparecen cuentos que son ejemplo de ellas, y en algunos lugares de las Islas Británicas, el folclore relativo a las hadas es de una riqueza impresionante y hasta cierto punto aún viva.
Los celtas nos llevaron al mundo de los Áes Sidhe que eran unos seres muy parecidos a los elfos. La tradición celta está en la raíz de la mayoría de leyendas y cuentos de hadas europeos. Las leyendas celtas hablan del reino de los Áes Sidhe y donde la mejor traducción a nuestro idioma sería Hadas, si bien es importante recalcar que no se habla de la concepción victoriana de las Hadas, esos seres diminutos con alas de mariposa, las cuales son en realidad pixies.
Los Áes Sidhe, eran considerados seres semidivinos que viven entre este y el otro mundo, con conexiones importantes con la naturaleza y las deidades. La mayoría de los relatos los representan como gente no muy alta, pero de aspecto y altura humana, de tez blanca, ojos claros y pelo muy largo.
En el medievo también estuvo presente la creencia en estos seres mágicos y se los relacionaba con encantamientos y hechizos. En los relatos medievales, las hadas aparecen relacionadas con encantamientos y hechizos, conocedoras del poder y las virtudes de las palabras, las leyendas y las hierbas, que les permitían mantenerse jóvenes y bellas, y acumular grandes riquezas. Se conocen varios personajes a los que se mencionan como "hadas" en la tradición europea, como Viviana, Melusina, la Dama Blanca, la Dama Verde, Morgana, ...
Con el cristianismo muchas de aquellas damas de la naturaleza que eran bienhechoras, pasaron a ser tratadas como malévolas y funestas. Casi en todos los casos de supuesta hechicería, desde Juana de Arco en 1431 hasta mediados o finales del siglo XVII, el testimonio más comprometedor contra el acusado era que tenía relaciones con las Hadas, si se probaba tal relación ello significaba, ser condenado a la hoguera.
Se utilizaban invocaciones a santos para alejarlas de las casas:
"San Francisco u San Benito bendecid esta casa contra el malo, contra la pesadilla y el elfo, que es denominado Robin Goodfellow; protegedla de todos los espíritus malos, hadas, comadrejas, ratas y hurones; desde el toque de queda hasta la siguiente alba".
APARIENCIA DE LAS HADAS
Ellas son criaturas etéreas cuyos organismos se componen de extrema delicadeza, capaces de brillar ya que emanan su luz interior o energía que fluye a través de ellas, componiendo ésta a su vez las alas y una hermosa cabellera, que parece flotar en el ambiente.
Ellas no tienen una forma como la entendemos en el mundo físico, ya que en reino astral o microcosmos son como fluidos energéticos, como vórtices de conciencia cósmica, por lo tanto bajo este concepto, es la mente humana la que brinda su forma, de aquí la imagen y semejanza, ante todos los casos de apariciones , siendo ésta una de las teorías más aceptadas dentro del mundo paranormal, respecto de los seres elementales.
Una de sus características más nombradas es la capacidad que tienen de cambiar de apariencia. Según afirman, el cambio de apariencia les supone un notable esfuerzo, un importante consumo de energía, por lo que si adoptan el tamaño de un ser grande no lo pueden mantener durante mucho tiempo. Éste es el motivo de que la mayoría de las hadas, si tienen que cambiar de forma, prefieran un cuerpo pequeño. Aunque no todas tienen esta cualidad, algunas son tan pequeñas que no pueden cambiar de tamaño. Normalmente suelen elegir para presentarse la apariencia humana, y es bajo esta figura cuando protagonizan las historias de amor con mortales, aunque también pueden adoptar aspecto animal o vegetal.
Ciertamente, las hadas son muy expertas en las virtudes ocultas de las plantas y de los minerales. Hábiles en encantamientos, magias y hechicerías, inspiran a los curanderos naturales, hechiceros y chamanes sus extrañas y a la vez rudas artes.
CLASES DE HADAS
El Reino de las Hadas se divide en 4 grupos, los que corresponden a los 4 elementos naturales, aunque se habla de un 5º que correspondería al Éter, donde estarían los Ángeles y otras entidades sobrenaturales.
- Tierra: Driades, Alseides, Anjanas, Damas Verdes...
- Aire: Fylgiar, Silfos...
- Agua: Ondinas, Nereidas, Náyades, Xanas, Damas del Lago, Damas Blancas...
- Fuego: Limniades, Dedos de Luz...
En los escritos de mitología clásica, las ninfas son espíritus femeninos asociados a la naturaleza. Están relacionadas con la fecundidad y la vida. Son hermosas jóvenes que, a menudo, forman parte de los cortejos de dioses como Pan, Dionisio o Artemisa.
Hay muchas clases de hadas, pero todas ellas independientemente de la mitología griega o celta en la que tienen origen, siendo en todas ellas especulaciones y mezclas de distintas mitologías.
Algunas de estas clasificaciones son:
Náyades: Ninfas que pueblan los ríos, a veces son hijas de éstos, por ejemplo Eurídice.
Nereidas: Ninfas del Mar Mediterraneo, hijas de Nereo. Aveces son descritas como mujeres con cola de pez. Destacan Anfitrite y Tetis.
Oceánides: Ninfas del océano, hijas de éste. Destacan Metis (madre de Atenea) y Doris (madre de las neréidas).
Dríades: Ninfas de los bosques, a veces asociadas a los robles. Las Dríades son protectoras de los árboles y las flores.
Hamadríades: Ninfas ligadas a un árbol concreto del tal modo que si éste es cortado, la ninfa morirá con él.
Melíades: Ninfas de los fresnos, nacen de la sangre de Urano (dios del Cielo). Son las ninfas más antiguas.
Sílfides: Hadas de los vientos; Paracelso es el primero en citarlas, y son, según él, los seres elementales del aire.
Salamandras: Hadas del fuego.
Drinfas: Hadas de la tierra.
Todas las hadas, son seres más complejos que el resto de elementales y provienen de la unión simbiótica entre un elemental de la tierra altamente evolucionado y un elemental igualmente evolucionado principalmente del elemento aire o agua. También pueden ser fruto de la relación de humanos con hadas. Las hijas de esta unión son encantadoras y hechiceras en vida y al morir su parte humana, se trasforman en hadas muy poderosas.
Dependiendo de los elementos de sus progenitores cada una de las hadas presenta distintas características que las hacen fácilmente reconocibles, pero todas las hadas tienen como elemento primordial al elemento tierra por parte materna y por consecuencia son las cuidadoras de todos los bosques, ya que estos lugares son en donde habitan casi todas.
Amantes de los arroyos, etéricas, voladoras e idílicas, ostentan capacidades extraordinarias, se deslizan por el viento creando pequeños remolinos. Suelen vivir en los árboles, pero también en pequeñas cuevas y es difícil que cambien de un hogar a otro. Por supuesto sus hogares están escondidos y resultaría imposible verlos; eso les brinda el poder o no de interactuar con la raza humana, según su antojo. Suelen estar en el centro de los jardines, señalando que ese es su lugar, y cuando alguien no ha cuidado su tierra, o sus plantas se enfadan, y se puede incluso sentir su enfado.
En otros tiempos las hadas vivían agrupadas en pequeños grupos en el bosque salvaje y destruían a los hombres invasores con la violencia de sus pasiones y la exuberancia de sus amor. Como su moral es distinta de la de los hombres, no ven maldad en extraviar a los viajeros por los bosques, burlarse de los jóvenes o colgarlos de los árboles por los pelos.
Como todos los elementales y seres vivos, las hadas no son inmortales, pero pueden vivir mucho tiempo.
Todas las hadas y elementales de Tierra tiene un tabú especial que no soportan; la sal. En el mar, las ninfas toleran la sal tomando la forma de pez o animal marino, pero deben peinar sus largos cabellos muy a menudo para librarse de ella. Es uno de los motivos que por lo que sueñan con pisar la tierra, enamorarse de un humano y librarse de la sal.
ALIMENTACIÓN DE LAS HADAS
Se cree que la comida y la bebida preparada por las hadas pueden atar a los seres humanos a sus territorios, por lo que, si se les llegara a visitar, solo debe consumirse agua para no quedar atrapados en sus dominios.
Son aficionadas a las frutas, en especial, de las manzanas y las fresas, que recogen directamente de los árboles. Roban trigo a los humanos para preparar pan. De igual forma, son aficionadas a la leche, la cual suelen tomar de los hogares en poblaciones cercanas, aunque prefieren extraerla directamente de las ubres de las vacas, se encuentren éstas en la pradera o en el establo. Sin embargo, en vista de que les gusta tanto, se les deja un vaso de leche, suelen agradecerlo bendiciendo al hogar. Su postre favorito es la miel. Utilizan las bayas rojas del serbal para preparar ambrosía o vino. Se dice que esta bebida preparada por manos mágicas concede inmortalidad a quien la tome diariamente. No consumen carne de ningún tipo de animal.
¿CÓMO OBSERVAR LAS HADAS?
Son fáciles de ver, como frágiles luces de colores revoloteando entre las flores, o los árboles en flor. En raras ocasiones se las ve de tamaño humano, como guardianes de campos enteros de flores o lugares extensos. Algunas veces en arbustos o conjuntos florales más pequeños, pero como un gran ser i una gran hada, formada por miles de miles da haditas pequeñas que en conjunto tienen individualidad.
Las hadas buscan la forma de pasar desapercibidas por el hombre y el mejor momento para buscarlas es cuando hay luna llena, se cree que en invierno no se les encuentra activas ya que tienen ciertas características parecidas con los animales que invernan, así que duermen durante un largo periodo de tiempo.
Cuando entramos en un prado o salimos de él, es importante pedirles permiso y perdón a los seres que cuidan el lugar y alimentan la tierra, pues a veces se pueden sentir muy heridos con nuestro comportamiento en la naturaleza. En aquellos lugares donde el hombre se ha portado mal con el entorno, se pueden transformar en seres emocionales molestos y fríos. Incluso pueden verse con aspecto gris, imitando la materia del cemento y con un gesto seco y triste.
CURIOSIDAD SOBRE LAS HADAS
Cuentan que las noches previas al cambio de estación, las hadas salen al exterior a divertirse con sus bailes y danzas, en el apogeo de sus poderes. Según otra tradición, las hadas se materializan en el mundo físico cada 100 años con el objetivo de trabajar en composición cromática, o sea, en llenar el mundo de color y pintar todo lo que existe.
En San Juan los espíritus de la naturaleza se hacen visibles. La noche más propicia para encontrar un corro de hadas es la Noche de San Juan, su noche preferida. El día y noche de San Juan es cuando pueden perder su invisibilidad y transformarse en bellas mujeres perfectas físicamente.
Las hadas gustan de los niños en general, sugiriéndoles juegos y protegiéndolos de los peligros. Cierta variedad de hadas está estrechamente ligada a los humanos, y en las tradiciones de la antigüedad solían dar a los recién nacidos sus regalos en forma de bendiciones o de maldiciones, también protección en el caso de niños especiales, adoptándolos por las buenas o los secuestraban.
Uno de los oficios comúnmente asociados a las hadas es el de hilanderas, donde son las mejores. En esta ocupación destacan por la habilidad y calidad de sus hilados, esponjosos y apenas manoseados. En muchos cuentos el huso y la rueca de hilar son protagonistas, como en el de La Bella Durmiente, que la niña es condenada a pincharse con la rueca. Por cierto, tanto Perrault como Grimm tienen una versión de este relato, aunque los Hermanos Grimm la llamen Rosa-con-espinas.
El Hada Madrina tiene sus raíces en las figuras de las Parcas; esto es especialmente claro en La Bella Durmiente, donde una decretó su destino, y se asocian con el hilado. Típicamente, el protegido del Hada Madrina es un príncipe o princesa y protagonista de la historia, y la madrina usa la magia para ayudar o su sabiduría para aconsejar. El ejemplo más conocido es probablemente el Hada Madrina de Cenicienta de Charles Perrault. Ocho hadas Madrinas aparecen en La Bella Durmiente de Charles Perrault, en la versión de los Hermanos Grimm titulada Dornröschen las 13 Hadas Madrinas se llaman mujeres sabias. La popularidad de estas versiones llevó a que esto fuera ampliamente considerado un motivo común de cuento de hadas, si bien son menos comunes que en otros cuentos.
Las mujeres del río pueden convertirse en pez o medio-pez, las selkies en focas, o Melusina en serpiente. Otras, sin embargo, prefieren las plantas, convirtiéndose en flores y árboles.
Las lamias españolas tienen cara y cuerpo de bellas mujeres y patas palmeadas de ánade. Habitan en lugares cercanos al agua, o en los mismo lagos, ibones y barrancos.
La mayoría de las hadas, viven en comunidades, dirigidas por la Dama Verde. Si veis un hada de color verde que os observa, confundiéndose con las hojas, sin duda es la reina de los elementales y ninfas del lugar, conocida como la Dama Verde o si es el rey, el Hombrecillo Verde del bosque o Dragón Verde, de ellos, de los guardianes verdes hablaremos en otra ocasión.
LOS CÍRCULOS DE LAS HADAS
Si una noche, por el bosque, descubres muchas lucecitas a lo lejos que parece que saltan y una música desconocida, estás asistiendo al baile de las hadas. Se las puede escuchar como coros de risas o sentir como alegría con olor a flores frescas. Regidas por la luna, gustan reunirse en lugares alejados de toda presencia humana y bailar en círculos en los prados circundados de bosques. La especial forma de reproducción de las setas, que se expanden en forma de anillo, ha emparentado a estos vegetales con los círculos de las hadas.
Según las leyendas, las hadas adoran cantar y bailar con sus dulces y melodiosas voces armando estos círculos con plantes o con piedras. Los círculos de hadas se encuentran en bosques, campos de cereales y prados, y son anillos de hierba oscura o de setas. En el mar, las ondinas crean los círculos de posidonias.
La hierba del interior del círculo es de un tono verde más claro y brillante. Si alguien entra en el círculo, podrá ver a las hadas bailando y oír su dulce música. Cuando eso pasa, la persona pierde la noción del tiempo, pasando horas bailando con las hadas.
Cuando les gusta una persona empiezan a rodearla y bailar a su alrededor, entonces se ve la persona con todo el aura llena de chispitas de colores revoloteando a su alrededor. La persona se siente embriagada por la alegría o por la necesidad de movimiento, cuando es contagiada por la luz, de estos seres.
La madre naturaleza te habla ayudándote a comprender y recordar que los seres elementales no solo danzan en los bosques sino también en tu corazón. Posiblemente Machado en sus "Cantares" se refiriera al mundo de las hadas cuando dice:
"... YO AMO LOS MUNDOS SUTILES, INGRÁVIDOS Y GENTILES, COMO POMPAS DE JABÓN".

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