Cuando tenía 4 o 5 años en un baño de mi casa veía a una señora, "la señora de los besitos", y le hablaba a mis padres de ella. Mi madre pensaba que era una historia que me contaba mi padre y viceversa, hasta que se se les ocurrió preguntar uno al otro que quién me había contado esa historia, sólo para mearse de miedo al enterarse que no era invento de ninguno de ellos. Por cierto, cuando llegaron a esa casa mi madre se sorprendió porque detrás de TODAS las puertas de la casa había una estampa de un santo o un crucifijo. La "señora de los besitos" tenía el cabello largo y oscuro y usaba un vestido largo, afortunadamente no me acuerdo de ella pero ese baño siempre me dio pánico y la casa en general era rarísima, siempre pasaban cosas muy extrañas.
La llamaba "la señora de los besitos" porque cada vez que la veía me tiraba besitos desde la distancia.
MI HERMANO QUIERE JUGAR
Cuando tenía unos 8 años, me gustaba mucho jugar con Megan Bloks; armaba grandes torres, la luego derrumbarlas. Una de esas veces, ya habiendo tirado otra de mis torres, me aburrí de estar en mi cuarto y fui a pedirle permiso mi madre para salir a jugar. Ella me dijo que me dejaría una vez que recogiera los bloques que había dejado en el suelo, entonces yo me giré para regresar a mi cuarto, pero me detuve porque mi hermano, de 5 años estaba en mi cuarto, recogiendo los juguetes por mí. Había encendido la luz, estaba callado y se veía muy concentrado en lo que hacía. Me giré para decirle a mi madre: "Ah, mi hermano ya lo está haciendo por mí", a lo que ella se asomó, observó mi puerta muy desconcertada por un par de segundos, y dijo: "Ahí no hay nadie. tu hermano está jugando fuera". Volví a mi cuarto y vi que, en efecto, no había nadie; ahora la luz estaba apagada, y los juguetes seguían en el suelo. Sí se me hizo extraño, pero decidí ignorarlo, recoger y simplemente salir...
EL MUERTO VINO DE VISITA
La parálisis del sueño es algo que me sucede desde los 14 años, por lo general solo era la sensación de no poderme mover y estar consciente al respecto.
Una de las tantas veces pude escuchar como alguien entró a mi habitación y comenzó a abrazarme hasta lastimarme la espalda. Me asusté mucho porque eso no era "normal" dentro de lo que ya me había pasado antes. Empecé a tratar de soltarme pero mientras lo intentaba sentía como, lo que sea que estaba ahí, se enfadaba y me gruñía. Cuando al fin pude moverme, sentí un escalofrío en todo mi cuerpo y me dolía muchísimo la espalda. Aún tengo parálisis del sueño y no he tenido una experiencia a esa, sigo tratando de entender qué sucedió en esa ocasión.
EL PERRO JUGUETÓN
La noche del sábado desperté en la madrugada porque mi perro se había subido a mi cama y me estaba lamiendo la cara, me lamía y hacía sonidos de lamentos, de tristeza como cuando pide comida o algo así. Le dije: "¿qué quieres, mi chiquito?" Pero al encender la lámpara de la mesita de noche, me di cuenta que mi perro no estaba en el cuarto. Mi perro dormía muy placenteramente en su cama en la cocina...
¿Entonces qué o quien era lo que me estaba lamiendo y haciendo esos sonidos?
EL NIÑO Y EL TREN
Hace unas semanas, unas amigas, nuestros hijos y yo, estuvimos a punto de tener un accidente de coche en las vías del tren que pasa cerca de mi casa. Pasado el susto unas semanas después, caminaba por la calle principal de mi barriada mientras enviaba notas de voz por WhatsApp a esas amigas, en ese momento iba pasando el tren. Me dio por escuchar lo que les había enviado y claramente se escucha un niño gritando momentos antes de que pite el tren en 2 ocasiones diferentes, y en ambas se escucha justo antes de que lo haga, como advirtiendo. No había ningún niño alrededor de la calle en ese momento...
EL BEBÉ QUE NO DEJABA DE LLORAR
Tuve mi tercer hijo y todo iba bien hasta que cumplió 3 semana de nacido. Empezó a vomitar mucho cada vez que le daba su leche. Pasó una semana así y lo llevé a su médico quien le dio una medicina para controlar el problema. Regresamos a casa y me quedé despierta, preocupada y pensando mucho en mi bebé. Eran como las 2 de la mañana y me puse a lavar y secar ropa. De repente escuché niños llorando pero el bebé estaba en su cuna y en los cuartos de los niños, nada... todos bien dormidos. Regresé a la sala cuando lo escuché otra vez, y le pregunté a mi marido, quien estaba en el mismo cuarto con el bebé, que si había llorado el niño, él contestó que no. Me quedé entre el pasillo de la casa donde están los cuartos de los niños para ver qué estaba pasando. En eso escuché a una mujer llorando en la sala, lo hacía con mucha tristeza y desesperación. Me quedé totalmente fría y paralizada en el pasillo, pero algo dentro de mí me dijo que llevara al niño al hospital. Ya eran casi las 4 de la mañana. Me lo llevé y le hicieron exámenes pero cuando el doctor llegó con los resultados me dijo que tenían que llevarlo a otro hospital a hacerle una cirugía en la barriga. Y que si hubiera esperado más tiempo él hubiera fallecido. No sé qué estaba pasando en mi casa pero mi madre dice que era un ángel avisándome...
EL MONJE CHINO
Cuando vivía en China, una vez me enfadé muchísimo con mi ahora ex. Salí del apartamento donde vivía y me fui a caminar a una montaña cercana que tenía una especie de templo en la parte más alta. Siempre iba a ese lugar a olvidarme de todo, porque nunca había gente y la vista era hermosa. Ese día ya era de noche y no se veía nada, pero no sabía a dónde más ir a llorar, así que con la luz de mi teléfono móvil recorrí toda la montaña hasta que llegué al templo. Me acurruqué en un banco de madera muy viejo y lloré hasta quedarme dormida. Entre sueños escuché los pasos de alguien entrando al templo, y sentí como se sentó a mis pies en el mismo banco y puso su mano en mis pies. Asustada me levanté de un salto para disculparme por haberme dormido allí, pero al incorporarme no había nadie. Nunca he sentido tanto miedo y tanta paz al mismo tiempo. Después de contarle la historia a mis amigos chinos me dijeron que nadie subía allí por esa misma razón...
ERAN LAS 2:46 DE LA MAÑANA
Desperté hace poco en medio de la noche. Todo estaba tranquilo, mis perros dormían y no entendí por qué me había despertado de repente. En ese momento vi una silueta parada junto a mi cama, no era una silueta negra como siempre se cuenta, ésta estaba hecha de pequeñas "grecas" que se movían formando una silueta humana. Parpadeé confundida, creí que eran mis ojos que se acababan de despertar, pero la silueta continuaba moviéndose por dentro. Pasaron algunos minutos y la silueta no hacía nada más que mantenerse fija frente a mi, así que busqué mi teléfono móvil para iluminar mejor y cuando lo encontré, la silueta ya había desaparecido. Hasta la fecha no tengo la menor idea de qué fue lo que pasó, pero estoy segura de que estaba completamente despierta. Eran las 2:46 de la mañana.
LA LLORONA
La casa de mis abuelos paternos no es muy grande, pero los patios sí lo eran, en especial el de atrás porque mis abuelos tenían una mini granja para uso personal. Detrás de eso estaba la construcción en obra negra de casa de una de mis tías y luego un plantío de tomates de mi abuelo. En esa zona tenía una baño viejo de madera, donde todo iba a dar a un riachuelo que pasa por atrás. Ahí estábamos mis primos, mis hermanos y yo, éramos como 8 personas de entre 7 y 16 años jugando entre los tomates. En eso me dieron ganas de usar el baño, la puerta no cerraba bien así que mis primos estabas sosteniéndola, cuando estaba lista para salir del baño el ruido de risas y juegos se detuvo en seco por un grito aterrador. Me congelé, todos salieron corriendo y aún se oía ese horrible grito. Cuando al fin pude moverme empujé la puerta para salir corriendo pero entré en pánico cuando vi que la puerta no abría por más que la empujara, no tenía pestillo ni nada pero no abría. Sólo habían pasado como 5 segundos y el grito seguía escuchándose, sentí un frío aterrador desde mi espalda que atravesó mi pecho y cubrió todo mi cuerpo mientras yo pegaba en la puerta, la empujaba y gritaba, pensé que me iba a morir ahí. Cuando al fin pude abrir la puerta y salir corriendo llegué hasta el patio y encontré a todos mis primos pálidos, algunos lloraban pero yo sólo sentía un nudo en el pecho. Ese grito dejó de escucharse, nos asomamos al pasillo que nos llevaba hasta los tomates y vimos una silueta blanca flotando en el arroyo, siguiendo el curso del agua. El abuelo nos dijo más tarde que esa había sido La Llorona y que él ya la había visto y oído. Nos advirtió que no dejáramos que nos viera de frente o podríamos morir del susto. Nunca más volvimos a jugar en esa zona...
UNA MANO GRANDE Y RASPOSA
Un día cuando tenía 16 años y estaba con mi familia terminando de cenar, todos se quedaron en el comedor pero yo quise subir a ver la tele. Cuando iba subiendo las escaleras sentí una manos enorme y rasposa que me agarró del tobillo e hizo que me cayera. Grité y todos vinieron, yo estaba llorando como loca, mi padre buscó por todos lados y no había nada. Nos subimos al cuarto y de la puerta se veía la calle, en la esquina vi una mujer joven con una bata blanca y con el pelo largo y rizado pero no se le veían los pies, era como si estuviera flotando. Pegué un grito de terror, no sabía qué pasaba pero mi hermana mayor corrió, me abrazó y me dijo que ella también la había visto. Me quedé dormida llorando. Doce años después sigo subiendo las escaleras de mi casa corriendo...
EL ABRAZO FINAL
Cuando vivía en mi ciudad natal me mudé de casa unas 5 veces antes de terminar en un lugar permanente. Una de esas casas tenía 2 pisos y yo era la única que dormía en el cuarto de abajo. Una noche mi perro empezó a ladrar y se metió corriendo a mi cuarto, le ladraba a la puerta y no se quería acercar a ella para nada, me armé de valor y me dirigir hacia la puerta, la abría pero no había nadie, así que decidí dormir. Momentos después me desperté sintiéndome incómoda, extraña y, sin motivo alguno, empecé a sentir mucho miedo. Me acurruqué de lado intentando dormir cuando, de pronto, sentí a alguien abrazándome y no podía moverme ni gritar. Sólo cerré los ojos muy fuerte y pensé en todos los rezos que me sé hasta que me quedé dormida. Nunca supe quien me abrazó o qué fue lo que pasó...
EL ESPOSO FANTASMA
Mi prima tuvo un bebé y a los pocos días su esposo tuvo que irse de viaje, así que mi hermana y yo fuimos a su casa para que no estuviera sola. Eran como las 9 de las noche, estábamos las 3 viendo la tele en la habitación de arriba cuando empezamos a escuchar pasos en la planta de abajo. Alguien abría la puerta de la cocina y azotaba la puerta del baño. Pensamos que el esposo de mi prima había regresado antes, así que bajamos, pero no había nadie. Volvimos a la habitación pero seguimos escuchando los ruidos. Esperamos en silencio hasta que llegaron mis tíos y nunca supimos quien había sido...
UN SILBIDO ATERRADOR
Un día estaba haciendo tareas en la cocina en la madrugada cuando algo raro ocurrió. Escuché el grito de un señor, no entendí lo que dijo y pensé que tal vez era algún borracho de la calle, así que lo ignoré. Pasó un rato y empecé a escuchar a lo lejos un silbido que entonaba una melodía que no había escuchado antes, lo volví a ignorar pensando que quizá venía de la calle o de la casa de mis vecinos, pero empecé a escucharlo cada vez más cerca. Traté de no prestarle mucha atención, no era la primera vez que pasaba cosas raras en esa casa, pero el silbido se acercaba cada vez más. De pronto se detuvo y lo siguiente que escuché fue que abrieron la puerta para bajar las escaleras y unos pasos pesados como los de un hombre que traía botas. Regresó el silencio y cuando me tranquilicé, escuché el mismo silbido cerca de mi oído y una mano estaba recargada en mi hombro, me paralicé del miedo que sentí y cuando reaccioné sólo pude llamar a mi padre que fue corriendo con preocupación hacia mí. Le conté lo que había pasado y fue a inspeccionar la puerta conmigo, estaba abierta pero esa puerta nunca estaba abierta, la cerró y cuando íbamos bajando io que en el escalón había una huella de un animal y me dijo que me fuera a dormir. Ya no he vuelto a escuchar ese silbido inolvidable, pero la mano me dejó un recuerdo, cada vez que miro a mi hombro siento que la veo aunque sé que no es real...

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