La Mezquita de Córdoba es una catedral realmente única en el mundo, que incluye más de ocho siglos de arquitectura y arte español (S.VIII-XVI). El templo nos da vistas sublimes con cientos de columnas y arcos islámicos. Mezcla elementos califales como el mihrab y las cúpulas junto a elementos góticos y renacentistas. Además, es el único ejemplo de una mezquita de la España musulmana que se ha conservado desde los siglos XIII-XV, adoptada como y reformada en iglesia católica.
DESCRIPCIÓN E HISTORIA DE LA MEZQUITA CATEDRAL
La Mezquita de Córdoba se construyó entre 786 y 988 en cuatro fases, y fue consagrada como catedral en 1236. Joya del arte hispano-musulmán, la Mezquita, con sus columnas, arcos dobles y mosaicos bizantinos, es el ejemplo principal del patrimonio que el califato Omeya ha dejado en la península Ibérica. Hoy en día, en el centro del catedral, se alza una capilla mayor y crucero gótico-renacentistas del siglo XVI, y por los muros exteriores se encuentran numerosas capillas.
La Gran Mezquita Aljama de Córdoba, comenzada en 786 por Abd al-Rahman I, fue la expresión máxima del arte islámico en España y la mezquita más importante de Occidente. Almanzor dio los últimos toques a la Mezquita Aljama en 988 con su enorme expansión hacia el Este. Fue el principal lugar de oración de los gobernantes de Al-Andalus y una muestra de su poder político y económico.
La Iglesia-Catedral de Córdoba, popularmente llamada "La Mezquita" o "La Mezquita-Catedral" se encuentra en terreno consagrado al islám durante 5 de los últimos 15 siglos, y probablemente al culto romano de Juno a principios del primer milenio.
LA MEZQUITA PRIMITIVA
Para construir la mezquita primitiva, Abd al-Rahman I compró el terreno perteneciente a la Basílica cristiana de San Vicente, derrumbando el edificio pero aprovechando muchos materiales como columnas, capiteles fustes y basas. Asimismo; es posible que se aprovechara las fundaciones de la antigua iglesia.
En la mezquita primitiva de Abd al-Rahman I construida en 786, la gran sala encolumnada abre a un patio, al estilo Omeya (pensemos en Damasco o Qayrawn en Túnez). Posiblemente el arquitecto sirio encontró alguna inspiración en la mezquita de Aqsa en cuanto a la orientación de las arcadas y la forma de los tejados. Pero también se introdujeron novedades arquitectónicas. Sobre columnas se apoyaron una serie de sobles arcos, uno de herradura y otra de medio punto, logrando subir la altura de los techos a 13m y admitir más luz en el edificio. Esta distribución del peso estructural fue una solución nueva. El arquitecto les dio color con segmentos de mármol blanco intercalados con ladrillo rojo. Se reutilizaron muchos materiales traídos de edificios en ruinas, y por lo tanto hay una gran variedad decorativa. De hecho, no hay ninguna columna hecha a medida para la mezquita en esta fase.
LA PRIMERA EXPANSIÓN
Adb al-Rahman II hace la primera expansión a la mezquita 64 m hacia el sur en 833. Las columnas no llevan basa, pero se decoran con los primeros capiteles islámicos.
LA SEGUNDA EXPANSIÓN
En 964 Al-Hakam II lleva a cabo la expansión más rica, ampliándola 47 m más al sur y dotándola con un lucernario, un mihrab decorado con mosaicos bizantinos, 3 cúpulas y una maqsura delimitada por arcos entrecruzados y lobulados.
LA TERCERA EXPANSIÓN
Almanzor casi duplicó el tamaño del edificio con su expansión en 988, ampliándolo hacia el Este y volviéndolo a sus proporciones originales. Con eso, la mezquita llegó a su presente tamaño: 178 m de Norte a Sur, 125 m de Este a Oeste, y un total de 22.250 metros cuadrados incluyendo el Patio de los Naranjos. En muchas descripciones turísticas se ha llamado a la catedral "La mezquita más grande del mundo", pero al comparar la Mezquita-Catedral con otras mezquitas históricas, habría que especificar en qué fecha y con qué medidas se hacen las comparaciones, ya que la antigua mezquita se amplió 3 veces y la presente catedral ya no puede presumir de ser mezquita.
CONSAGRACIÓN COMO CATEDRAL
Cuando Fernando III de Castilla conquistó Córdoba en 1236, la Mezquita fue consagrada como catedral (recordemos que el término "catedral" significa una iglesia donde se encuentra el asiento del obispo, y que no todas las catedrales son enormes iglesias góticas). En 1266, bajo los auspicios de Alfonso X de Castilla y León, se construyó una Capilla Mayor gótica ocupando parte de la expansión de Al-Hakam II y utilizando su lucernario hoy en día la Capilla de Villaviciosa como altar mayor.
CONSTRUCCIÓN POLÉMICA DEL CRUCERO
En 1523 las autoridades eclesiásticas de la catedral ordenaron que se construyera una nueva capilla mayor y crucero en el centro de la mezquita-catedral, ocupando parte de la expansión de Abd al-Rahman II. Aunque esta decisión fuera bastante moderada en su época, tomando como referencia la destrucción previa de otras antiguas mezquitas en su totalidad para construcción de catedrales nuevas, las reformas propuestas enfrentaron al Cabildo con los canónigos en una disputa amarga que sólo se resolvió con la intervención del rey Carlos I. Aunque decidió a favor de la Iglesia (y en contra de las protestas de sus propias autoridades en la ciudad) al visitar Córdoba no permitió que los canónigos se regocijaran en su triunfo, y se mostró molesto por las reformas una vez que hubiera visto el edificio por primera vez.
Carlos I no llegó a ver terminado el proyecto, que duró unos 84 años y 3 generaciones de arquitectos. Hernán Ruiz I, el Viejo, hizo la planta de cruz con brazos iguales y con la capilla mayor rectangular orientada de Oeste a Este. Muerto éste en 1547, su hijo Hernán Ruiz II levantó otro brazo del crucero, con otro estilo más renacentista que el lado opuesto construido por su padre, y siguió edificando el segundo cuerpo de crucero. Murió Hernán II en 1583. En 1599 se contrató a Juan de Ochoa para construir la base de la cúpula de la capilla mayor, terminada en 1600. Se acabó la capilla mayor con su crucero en 1607. Ciento cincuenta años más tarde, en 1757, se talló y se construyó la sillería del coro barroco, obra maestra de Pedro Duque Cornejo (quién murió después de entregar el último boceto, con 80 años), y último ejemplo en España de un coro tallado en madera.
4/27/2015
4/26/2015
Zayda "la encantá"
Allá por el año 1091 de nuestra era, el príncipe Abu Nasr al Fath al-Mamun, gobernador de Córdoba, hijo de Muhammad ibn Abbad al-Mutamid, rey de Sevilla, se encuentra en una situación muy delicada, desde la primavera el reino de su padre está siendo atacado por los Almorávides, sus antiguos aliados.
El reino está siendo atacado en todos los frentes de Córdoba a Sevilla, así que el príncipe como gobernador de Córdoba debe defender su parte del reino ante los habitantes del desierto africano a la vez que su padre hace lo propio con Sevilla.
El reino Taifa de Sevilla ocupaba el sur de la actual Portugal, la mayoría de Andalucía y Murcia zonas limítrofes, salvo el reino de Granada, que ocuparía las actuales Málaga y gran parte de Granada y Almería. Esa era una extensión muy considerable dentro de los reinos peninsulares, pero aún así el reino cayó como piezas de dominó, una parte tras otra. Pero no adelantemos acontecimientos.
El reino Taifa de Sevilla, aún siendo uno de los más extensos y ricos de la península, fue un reino débil, como la mayoría de los reinos musulmanes resultantes de la caída del califato cordobés. Sus gobernantes, la dinastía Abadí, de origen árabe, eran funcionarios de importancia en la ciudad de Sevilla, y al desintegrarse el califato, capitaneó la resistencia contra el pillaje de las fuerzas bereberes que pretendían enriquecerse aprovechando el caos resultante. Crearon un reino fuerte en comparación con los otros reinos musulmanes que se formaron, pero débil frente a la pujanza de los reinos cristianos del norte que cada día presionaban más.
La fuerza de los reyes cristianos era tal que no sólo forzaban a los reinos musulmanes a pagar impuestos para evitar la guerra, sino que esos impuestos se institucionalizaron de tal manera que los reyes cristianos los tenían como un derecho más inherente a su título real.
Los reyes taifas sabían de su debilidad militar, en el caso de los reyes de la dinastía Abadí, eran muy conscientes de ello, y transigieron con ello. Pensaron que mientras que pagaran a los cristianos estos se preocuparían de mantener la situación, así que ellos a pesar de tener que pagar el impuesto, podían mantener un gobierno interior relativamente tranquilo. Tanto fue así que los reyes abadíes fueron conocidos por su amor al arte y a la buena vida, y una interpretación muy laxa del Corán.
Pero la situación no se podía mantener, los cristianos usaban esos ingresos para fortalecerse, también militarmente, y mejor que cobrar un impuesto es gobernar directamente y quedarse con todo, o al menos amenazar con ello y pedir más. La diferencia era cada vez mayor y la situación de volvió insostenible incluso para unos gobernantes sin más aspiración que gobernar sus reinos mientras que les dejaran en paz. El hecho que provoca la ruptura del acuerdo es la toma de Toledo por Alfonso VI de León.
Ante esto, se vuelve a caer en la misma tentación que provocó la invasión original musulmana, en aquel entonces, los enfrentamientos en la monarquía visigoda, provocaron que el bando más débil pidiera ayuda a la nueva potencia que había aparecido al otro lado del estrecho. Ahora, los reinos taifas se confiaron pensando en que si pedían ayuda a las huestes islámicas del norte de África, al ser correlegionarios les ayudarían sin gran problema, para poner en su sitio a los cristianos del norte.
Los elegidos fueron los almorávides, ellos eran la nueva potencia musulmana de la zona, guerreros de tribus nómadas provenientes del desierto del Sáhara, curtidos en mil batallas y favorables a una visión rigorista y austera del Islam.
Los almorávides aceptan y cruzan el estrecho en 1086, y nada más llegar ven una tierra fértil, unos musulmanes que se toman muy a la ligera los preceptos del Islam, bastante tolerancia con judíos y cristianos que había en los reinos y también mucha debilidad por parte de estos reyes de taifa. Así que deciden intervenir pero con la intención de apoderarse de todo para ellos.
Primero atacaron a los reinos cristianos, en 1086 derrotan a los ejércitos de Alfonso VI en la batalla de Sagrajas, pero problemas internos hacen que no se pueda continuar con la campaña, al volver al norte de África.
En 1090 vuelven los almorávides, pero esta vez con la intención de conquistar a los reinos musulmanes y establecer su poder y luego ya se vería.
La conquista de los almorávides fue rápida en cuándo a los reinos de taifas salvo excepciones, pero lento cuando de enfrentaron a cristianos como Rodrigo Díaz de Vivar en su principado de Valencia. Al final, en 1102 con la conquista de Valencia, se puede decir que son hegemónicos. Pero poco les durará el poder ya que en pocos años llegará una nueva potencia que los desalojará a ambos lados del estrecho de Gibraltar, los almohades.
Volvamos a Córdoba en el año 1091, los gobernadores de la Taifa de Sevilla ven claramente que sus antiguos aliados se han vuelto contra ellos y se apresuran a defenderse. Ya sabemos que no les valdrá de mucho la resistencia, pero lo intentaron.
El príncipe Abu Nasr al Fath al-Mamun, ante el peligro, envía a su esposa Zayda y a sus hijos al Castillo de Almodóvar, dónde estarían más seguros y una defensa final de la zona sería más sencilla.
Cuenta la leyenda que el príncipe murió en el asalto almorávide del Alcázar de Córdoba, residencia de la pareja principesca. En el momento de su muerte, Zayda despertó y miró hacia Córdoba desde la torre viendo venir desde lo lejos un caballo blanco. Al día siguiente los enemigos toman el castillo y encierran a Zayda en las mazmorras. Allí muere de pena y de dolor por su amado príncipe.
Y se dice que cada 28 de Marzo, se aparece por las murallas del Castillo de Almodóvar una dama vestida de blanco recorriendo las murallas y las torres. ¿Zayda?¿Será cierta la historia?, es complicado de decir, con tanta diferencia de tiempo y con fuentes históricas que muchas veces son crónicas muy imaginativas escritas con posterioridad.
Pero sí existió una Zayda real en aquellas, que pudiera ser la hija del rey Taifa Al-Mundir de Lérida según Menéndez Pidal. Una Zayda que sí se casó con el príncipe Abu Nasr al Fath al-Mamun en Córdoba, y tras eso hubo una batalla en Almodóvar del Río, que luego se trasladó a la toma de Carmona y finalmente la conquista de Sevilla.
Pero no tenemos detalles históricos de lo que sucedió con Al-Mamun y con Zayda realmente. De Al-Mamun se puede suponer su muerte, porque con la toma de Sevilla, los almorávides deponen a Al-Mutamid y lo destierran a Marrakech, donde se encuentra su tumba y la de su esposa al día de hoy, si su hijo hubiera sobrevivido lo lógico sería haber encontrado su tumba con la de su padre, pero no es así.
La situación real de Zayda es más compleja, ya que no hay crónicas sobre su vida en esa época.
La historiografía tiende a identificar a Zayda con la cuarta esposa del rey Alfonso VI de León, que se sabe que fue una noble musulmana viuda con ese nombre y en esos mismos años.
Esta Zayda "leonesa" le dio un heredero al rey Alfonso en 1093, el príncipe Sancho, que estaba llamado a ser el sucesor de Alfonso al carecer este de descendencia masculina en matrimonios previos, pero murió con 15 años (1108). Isabel, o sea, esta Zayda cristianizada, murió en 1101 y según las crónicas fue encerrada en el Monasterio de San Benito de Sahagún, aunque en el Panteón de los Reyes de San Isidro de León hay una inscripción que dice:
"Regina Domna Elisabeth, uxor Regis Alfonsi, filia Benauet Regis Siviliae, quae prius Zaida fuit vocata"
Que significa, "Reina señora Isabel, esposa del rey Alfonso, hija de Benauet rey de Sevilla, que primero fue llamada Zayda".
No existe un rey Benauet de Sevilla, por lo que hay identificarlo con Al-Mutamid por su patromínico de "ibn Abbad", que deformado suena como Benauet. Pro otra parte eran los mismos años, pero nuestra Zayda era su hija, sino su nuera, ¿quizá consideraran a la nuera del rey como su propia hija si esta quedaba viuda? ¿o realmente Al-Mutamid tuvo una hija llamada Zayda también? hay que tener en cuenta que los monarcas musulmanes suelen tener gran cantidad de hijos de sus muchas esposas, concubinas y amantes del harén, y de las hijas no se suele saber gran cosa, así que esta opción no sería rara, que Al-Mutamid intentase mandar a los reyes cristianos a sus hijas para ser sus amantes o consortes como ejercicio de pacto político, y a la vez salvarlas de los peligros de la invasión almorávide.
En resumen, si existe una Zayda esposa de Al-Mamun, y sí existe una Zayda esposa de Alfonso VI, y se entiende a identificar a ambas, en cuyo caso Zayda no pudo morir en las mazmorras del Castillo de Almodóvar, pero esto se basa en argumentos muy débiles como la coincidencia en el tiempo y la relación familiar con los reyes sevillanos, datos muchos de ellos sacados de crónicas medievales, que tienen tendencia a ser muy imaginativas y a rellenar aspectos de la historia con fabulaciones.
¿Murió Zayda en el Castillo? , eso queda en la creencia de cada uno, pero lo que sí es cierto es que sí hay gente que ha visto la presencia de la dama de blanco paseando por el Castillo, ¿realidad, sugestión?, que poco importa, porque lo que realmente importa es que es una hermosa historia.
El reino está siendo atacado en todos los frentes de Córdoba a Sevilla, así que el príncipe como gobernador de Córdoba debe defender su parte del reino ante los habitantes del desierto africano a la vez que su padre hace lo propio con Sevilla.
El reino Taifa de Sevilla ocupaba el sur de la actual Portugal, la mayoría de Andalucía y Murcia zonas limítrofes, salvo el reino de Granada, que ocuparía las actuales Málaga y gran parte de Granada y Almería. Esa era una extensión muy considerable dentro de los reinos peninsulares, pero aún así el reino cayó como piezas de dominó, una parte tras otra. Pero no adelantemos acontecimientos.
El reino Taifa de Sevilla, aún siendo uno de los más extensos y ricos de la península, fue un reino débil, como la mayoría de los reinos musulmanes resultantes de la caída del califato cordobés. Sus gobernantes, la dinastía Abadí, de origen árabe, eran funcionarios de importancia en la ciudad de Sevilla, y al desintegrarse el califato, capitaneó la resistencia contra el pillaje de las fuerzas bereberes que pretendían enriquecerse aprovechando el caos resultante. Crearon un reino fuerte en comparación con los otros reinos musulmanes que se formaron, pero débil frente a la pujanza de los reinos cristianos del norte que cada día presionaban más.
La fuerza de los reyes cristianos era tal que no sólo forzaban a los reinos musulmanes a pagar impuestos para evitar la guerra, sino que esos impuestos se institucionalizaron de tal manera que los reyes cristianos los tenían como un derecho más inherente a su título real.
Los reyes taifas sabían de su debilidad militar, en el caso de los reyes de la dinastía Abadí, eran muy conscientes de ello, y transigieron con ello. Pensaron que mientras que pagaran a los cristianos estos se preocuparían de mantener la situación, así que ellos a pesar de tener que pagar el impuesto, podían mantener un gobierno interior relativamente tranquilo. Tanto fue así que los reyes abadíes fueron conocidos por su amor al arte y a la buena vida, y una interpretación muy laxa del Corán.
Pero la situación no se podía mantener, los cristianos usaban esos ingresos para fortalecerse, también militarmente, y mejor que cobrar un impuesto es gobernar directamente y quedarse con todo, o al menos amenazar con ello y pedir más. La diferencia era cada vez mayor y la situación de volvió insostenible incluso para unos gobernantes sin más aspiración que gobernar sus reinos mientras que les dejaran en paz. El hecho que provoca la ruptura del acuerdo es la toma de Toledo por Alfonso VI de León.
Ante esto, se vuelve a caer en la misma tentación que provocó la invasión original musulmana, en aquel entonces, los enfrentamientos en la monarquía visigoda, provocaron que el bando más débil pidiera ayuda a la nueva potencia que había aparecido al otro lado del estrecho. Ahora, los reinos taifas se confiaron pensando en que si pedían ayuda a las huestes islámicas del norte de África, al ser correlegionarios les ayudarían sin gran problema, para poner en su sitio a los cristianos del norte.
Los elegidos fueron los almorávides, ellos eran la nueva potencia musulmana de la zona, guerreros de tribus nómadas provenientes del desierto del Sáhara, curtidos en mil batallas y favorables a una visión rigorista y austera del Islam.
Los almorávides aceptan y cruzan el estrecho en 1086, y nada más llegar ven una tierra fértil, unos musulmanes que se toman muy a la ligera los preceptos del Islam, bastante tolerancia con judíos y cristianos que había en los reinos y también mucha debilidad por parte de estos reyes de taifa. Así que deciden intervenir pero con la intención de apoderarse de todo para ellos.
Primero atacaron a los reinos cristianos, en 1086 derrotan a los ejércitos de Alfonso VI en la batalla de Sagrajas, pero problemas internos hacen que no se pueda continuar con la campaña, al volver al norte de África.
En 1090 vuelven los almorávides, pero esta vez con la intención de conquistar a los reinos musulmanes y establecer su poder y luego ya se vería.
La conquista de los almorávides fue rápida en cuándo a los reinos de taifas salvo excepciones, pero lento cuando de enfrentaron a cristianos como Rodrigo Díaz de Vivar en su principado de Valencia. Al final, en 1102 con la conquista de Valencia, se puede decir que son hegemónicos. Pero poco les durará el poder ya que en pocos años llegará una nueva potencia que los desalojará a ambos lados del estrecho de Gibraltar, los almohades.
Volvamos a Córdoba en el año 1091, los gobernadores de la Taifa de Sevilla ven claramente que sus antiguos aliados se han vuelto contra ellos y se apresuran a defenderse. Ya sabemos que no les valdrá de mucho la resistencia, pero lo intentaron.
El príncipe Abu Nasr al Fath al-Mamun, ante el peligro, envía a su esposa Zayda y a sus hijos al Castillo de Almodóvar, dónde estarían más seguros y una defensa final de la zona sería más sencilla.
Cuenta la leyenda que el príncipe murió en el asalto almorávide del Alcázar de Córdoba, residencia de la pareja principesca. En el momento de su muerte, Zayda despertó y miró hacia Córdoba desde la torre viendo venir desde lo lejos un caballo blanco. Al día siguiente los enemigos toman el castillo y encierran a Zayda en las mazmorras. Allí muere de pena y de dolor por su amado príncipe.
Y se dice que cada 28 de Marzo, se aparece por las murallas del Castillo de Almodóvar una dama vestida de blanco recorriendo las murallas y las torres. ¿Zayda?¿Será cierta la historia?, es complicado de decir, con tanta diferencia de tiempo y con fuentes históricas que muchas veces son crónicas muy imaginativas escritas con posterioridad.
Pero sí existió una Zayda real en aquellas, que pudiera ser la hija del rey Taifa Al-Mundir de Lérida según Menéndez Pidal. Una Zayda que sí se casó con el príncipe Abu Nasr al Fath al-Mamun en Córdoba, y tras eso hubo una batalla en Almodóvar del Río, que luego se trasladó a la toma de Carmona y finalmente la conquista de Sevilla.
Pero no tenemos detalles históricos de lo que sucedió con Al-Mamun y con Zayda realmente. De Al-Mamun se puede suponer su muerte, porque con la toma de Sevilla, los almorávides deponen a Al-Mutamid y lo destierran a Marrakech, donde se encuentra su tumba y la de su esposa al día de hoy, si su hijo hubiera sobrevivido lo lógico sería haber encontrado su tumba con la de su padre, pero no es así.
La situación real de Zayda es más compleja, ya que no hay crónicas sobre su vida en esa época.
La historiografía tiende a identificar a Zayda con la cuarta esposa del rey Alfonso VI de León, que se sabe que fue una noble musulmana viuda con ese nombre y en esos mismos años.
Esta Zayda "leonesa" le dio un heredero al rey Alfonso en 1093, el príncipe Sancho, que estaba llamado a ser el sucesor de Alfonso al carecer este de descendencia masculina en matrimonios previos, pero murió con 15 años (1108). Isabel, o sea, esta Zayda cristianizada, murió en 1101 y según las crónicas fue encerrada en el Monasterio de San Benito de Sahagún, aunque en el Panteón de los Reyes de San Isidro de León hay una inscripción que dice:
"Regina Domna Elisabeth, uxor Regis Alfonsi, filia Benauet Regis Siviliae, quae prius Zaida fuit vocata"
Que significa, "Reina señora Isabel, esposa del rey Alfonso, hija de Benauet rey de Sevilla, que primero fue llamada Zayda".
No existe un rey Benauet de Sevilla, por lo que hay identificarlo con Al-Mutamid por su patromínico de "ibn Abbad", que deformado suena como Benauet. Pro otra parte eran los mismos años, pero nuestra Zayda era su hija, sino su nuera, ¿quizá consideraran a la nuera del rey como su propia hija si esta quedaba viuda? ¿o realmente Al-Mutamid tuvo una hija llamada Zayda también? hay que tener en cuenta que los monarcas musulmanes suelen tener gran cantidad de hijos de sus muchas esposas, concubinas y amantes del harén, y de las hijas no se suele saber gran cosa, así que esta opción no sería rara, que Al-Mutamid intentase mandar a los reyes cristianos a sus hijas para ser sus amantes o consortes como ejercicio de pacto político, y a la vez salvarlas de los peligros de la invasión almorávide.
En resumen, si existe una Zayda esposa de Al-Mamun, y sí existe una Zayda esposa de Alfonso VI, y se entiende a identificar a ambas, en cuyo caso Zayda no pudo morir en las mazmorras del Castillo de Almodóvar, pero esto se basa en argumentos muy débiles como la coincidencia en el tiempo y la relación familiar con los reyes sevillanos, datos muchos de ellos sacados de crónicas medievales, que tienen tendencia a ser muy imaginativas y a rellenar aspectos de la historia con fabulaciones.
¿Murió Zayda en el Castillo? , eso queda en la creencia de cada uno, pero lo que sí es cierto es que sí hay gente que ha visto la presencia de la dama de blanco paseando por el Castillo, ¿realidad, sugestión?, que poco importa, porque lo que realmente importa es que es una hermosa historia.
Historia de la Virgen de la Cabeza
La devoción a la Santísima Virgen de la Cabeza se remonta a la aparición de la Virgen en el Cerro del Cabezo, cerca de la localidad de Andújar, en Jaén, en 1227. Un pastor de Colomera (Granada), llamado Juan Alonso Rivas, apacentaba su ganado, cabras y ovejas, en las alturas de Sierra Morena junto a la cumbre del Cabezo. Era cristiano sencillo y fervoroso, quizá algo entrado en años y estaba aquejado de una anquilosis o paralización total en el brazo izquierdo. Empezaron a llamar su atención las luminarias que divisaba por las noches sobre el monte cercano a donde tenía su hato y a las que se sumaba el tañido de una campana. Finalmente quiso salir de duda y en la noche del 11 al 12 de Agosto del año 1227 resolvió llegar a la cumbre. A su natural temor sucedió una expresión de asombro y gozo, porque en el hueco formado por dos enormes bloques de granito, encontró una imagen pequeña de la Virgen, ante cuya presencia se arrodilló el pastor y oró en voz alta entablando un diálogo con la Señora.
La Santísima imagen le expresó su deseo de que allí se levantara un templo, enviándolo a la ciudad, para que anunciara el acontecimiento y mostrara a todos la recuperación del movimiento en su brazo y de esta forma, dieran crédito a sus palabras. Bajó a la ciudad y anunció el suceso que no tuvieron más remedio que creer ante el testimonio de su brazo curado.
Para Terrones Robles (1657), a los pocos días de aparecerse la Santa Imagen, se erigió y fundó una Cofradía en su nombre y advocación y en la que entraron por cofrades casi todos los vecinos de la ciudad. De la misma opinión es Salcedo Olid (1677), coetáneo de Terrones Robles y primer historiador de Ntra, Sra. de la Cabeza, quien afirma además, que la Cofradía iliturgitana tuvo su base y fundamento en la comisión de vecinos, nombrada por el Consejo local, para traer la milagrosa imagen a Andújar y añade, que desde entonces esta comisión se encargó de la administración de la fiesta y de su Santuario, ocupando estos cargos directivos caballeros de cualquier linaje.
Durante todo los siglos XIV y XV, y dada la fama de milagrosa que tenía imagen, la devoción a la Stma. Virgen de la Cabeza irá creciendo, aumentando también, el número de cofrades y peregrinos que asistían anualmente a su Romería, siendo la más antigua conocida. Según Salcedo Olid, para su celebración, el pueblo de Andújar elegía anualmente a prioste, alcaldes y diputados que habían de organizar y dirigir la fiesta, así como nombraba el rector y capellanes del Santuario, sin que en estos nombramientos y elecciones pudieran intervenir ninguna autoridad.
Es en el siglo XVI, donde encontramos los primeros estatutos conocidos de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Cabeza de Andújar y que datan de 1505, cuando el ilustre obispo de Jaén, confirmó los estatutos por los que la Cofradía venía rigiéndose desde hacia doscientos años; posteriormente en 1557 y 1565, los obispos gobernantes confirmaron solemnemente la aprobación hecha de su antecesor. Por este y otros documentos, sabemos que la Cofradía tenía un marcado carácter asistencial con sus cofrades y enfermos del Hospital de Ntra. Sra. de la Cabeza que, además gobernaba y regía en Andújar. En este lugar hacía la Cofradía sus cabildos o juntas y, en la Ermita allí construida, celebraban su fiesta el primer Domingo de Mayo después de la celebración en la sierra (último Domingo de Abril). Con la llegada del siglo XVII, la romería alcanzó su máximo esplendor. La devoción a la Santísima Virgen se pone de manifiesto a través de los siglos por escritores como Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Pedro Calderón de la Barca.
Desde la aparición de la imagen son numerosas las Cofradías que por toda España se formaron hasta las 69 que existían en el siglo XVII y que en otros tiempos llegaron a pasar del centenar. La Real Cofradía Matriz de Andújar es la principal de todas las existentes, tienen como titular a la Virgen de la Cabeza. En la actualidad existen más de 80 Cofradías y algunas que están en formación o reconstitución.
Ya en el siglo XVIII, la Cofradía de Andújar cesa en la administración exclusiva del Santuario en 1703, y el Real Consejo de Castilla, durante el reinado de Carlos III, suspendía y disolvía las Cofradías prohibiéndose la celebración de Romerías en el Cerro en 1773, lo que afectó notablemente a la Cofradía que perdió la mayoría de sus cofrades. Después de solicitada su reposición, el 24 de Mayo de 1782, el Rey derogó lo dispuesto y se aprueban los nuevos Estatutos de la Corporación iliturgitana.
Durante el siglo XIX, la invasión francesa y sobre todo la supresión de Cofradías de toda España durante el gobierno de Mendiazabal y confiscación de todos sus bienes por el decreto de desamortización del gabinete de Espartero, en 1841, mermó más si cabe la Cofradía, que el 24 de Abril de 1844 solicitaba a S.A.R. Isabel II la restitución del Santuario e imagen de la Stma. Virgen firmándose el decreto de restitución en Diciembre de ese año. Posteriormente, S.M. es nombrada Hermana Mayor perpetua y concede el título de Real a la Cofradía.
En el siglo XX, en 1930, pos PP. Trinitarios asumen el cuidado del Real Santuario por decisión del obispado de Jaén, y es durante la Guerra Civil en 1936, cuando se produce el hecho que ha marcado profundamente a la Cofradía de Andújar, la practica destrucción del Santuario y sobre todo la desaparición de la imagen de la Stma. Virgen. Terminada la guerra, se realiza nueva imagen y se reconstruye el Santuario, resurgiendo así la romería con la misma fuerza de siempre, y por supuesto su Cofradía Matriz.
Por la bula del Papa San Pío X, en 1909, se decreta la Coronación Canónica de la Virgen de la Cabeza y la nombra oficialmente Patrona de Andújar, y por la bula de 1959 del que también fue santo el Papa Juan XXIII se declara su patronazgo sobre la Diócesis de Jaén, celebrándose una coronación de desagravio en 1960. En 2001, la Junta de Andalucía, concede a la Cofradía de Ntra, Sra, de la Cabeza, de Andújar, la medalla de oro de Andalucía. En 2009, el Papa Benedicto XVI otorga a la Virgen de la Cabeza la Rosa de Oro, tratándose de la máxima distinción pontificia y la primera a favor de una imagen de la Santísima Virgen en España. En 2010 el Santuario de la Virgen recibe la catalogación de Santuario Menor.
La Santísima imagen le expresó su deseo de que allí se levantara un templo, enviándolo a la ciudad, para que anunciara el acontecimiento y mostrara a todos la recuperación del movimiento en su brazo y de esta forma, dieran crédito a sus palabras. Bajó a la ciudad y anunció el suceso que no tuvieron más remedio que creer ante el testimonio de su brazo curado.
Para Terrones Robles (1657), a los pocos días de aparecerse la Santa Imagen, se erigió y fundó una Cofradía en su nombre y advocación y en la que entraron por cofrades casi todos los vecinos de la ciudad. De la misma opinión es Salcedo Olid (1677), coetáneo de Terrones Robles y primer historiador de Ntra, Sra. de la Cabeza, quien afirma además, que la Cofradía iliturgitana tuvo su base y fundamento en la comisión de vecinos, nombrada por el Consejo local, para traer la milagrosa imagen a Andújar y añade, que desde entonces esta comisión se encargó de la administración de la fiesta y de su Santuario, ocupando estos cargos directivos caballeros de cualquier linaje.
Durante todo los siglos XIV y XV, y dada la fama de milagrosa que tenía imagen, la devoción a la Stma. Virgen de la Cabeza irá creciendo, aumentando también, el número de cofrades y peregrinos que asistían anualmente a su Romería, siendo la más antigua conocida. Según Salcedo Olid, para su celebración, el pueblo de Andújar elegía anualmente a prioste, alcaldes y diputados que habían de organizar y dirigir la fiesta, así como nombraba el rector y capellanes del Santuario, sin que en estos nombramientos y elecciones pudieran intervenir ninguna autoridad.
Es en el siglo XVI, donde encontramos los primeros estatutos conocidos de la Cofradía de Ntra. Sra. de la Cabeza de Andújar y que datan de 1505, cuando el ilustre obispo de Jaén, confirmó los estatutos por los que la Cofradía venía rigiéndose desde hacia doscientos años; posteriormente en 1557 y 1565, los obispos gobernantes confirmaron solemnemente la aprobación hecha de su antecesor. Por este y otros documentos, sabemos que la Cofradía tenía un marcado carácter asistencial con sus cofrades y enfermos del Hospital de Ntra. Sra. de la Cabeza que, además gobernaba y regía en Andújar. En este lugar hacía la Cofradía sus cabildos o juntas y, en la Ermita allí construida, celebraban su fiesta el primer Domingo de Mayo después de la celebración en la sierra (último Domingo de Abril). Con la llegada del siglo XVII, la romería alcanzó su máximo esplendor. La devoción a la Santísima Virgen se pone de manifiesto a través de los siglos por escritores como Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Pedro Calderón de la Barca.
Desde la aparición de la imagen son numerosas las Cofradías que por toda España se formaron hasta las 69 que existían en el siglo XVII y que en otros tiempos llegaron a pasar del centenar. La Real Cofradía Matriz de Andújar es la principal de todas las existentes, tienen como titular a la Virgen de la Cabeza. En la actualidad existen más de 80 Cofradías y algunas que están en formación o reconstitución.
Ya en el siglo XVIII, la Cofradía de Andújar cesa en la administración exclusiva del Santuario en 1703, y el Real Consejo de Castilla, durante el reinado de Carlos III, suspendía y disolvía las Cofradías prohibiéndose la celebración de Romerías en el Cerro en 1773, lo que afectó notablemente a la Cofradía que perdió la mayoría de sus cofrades. Después de solicitada su reposición, el 24 de Mayo de 1782, el Rey derogó lo dispuesto y se aprueban los nuevos Estatutos de la Corporación iliturgitana.
Durante el siglo XIX, la invasión francesa y sobre todo la supresión de Cofradías de toda España durante el gobierno de Mendiazabal y confiscación de todos sus bienes por el decreto de desamortización del gabinete de Espartero, en 1841, mermó más si cabe la Cofradía, que el 24 de Abril de 1844 solicitaba a S.A.R. Isabel II la restitución del Santuario e imagen de la Stma. Virgen firmándose el decreto de restitución en Diciembre de ese año. Posteriormente, S.M. es nombrada Hermana Mayor perpetua y concede el título de Real a la Cofradía.
En el siglo XX, en 1930, pos PP. Trinitarios asumen el cuidado del Real Santuario por decisión del obispado de Jaén, y es durante la Guerra Civil en 1936, cuando se produce el hecho que ha marcado profundamente a la Cofradía de Andújar, la practica destrucción del Santuario y sobre todo la desaparición de la imagen de la Stma. Virgen. Terminada la guerra, se realiza nueva imagen y se reconstruye el Santuario, resurgiendo así la romería con la misma fuerza de siempre, y por supuesto su Cofradía Matriz.
Por la bula del Papa San Pío X, en 1909, se decreta la Coronación Canónica de la Virgen de la Cabeza y la nombra oficialmente Patrona de Andújar, y por la bula de 1959 del que también fue santo el Papa Juan XXIII se declara su patronazgo sobre la Diócesis de Jaén, celebrándose una coronación de desagravio en 1960. En 2001, la Junta de Andalucía, concede a la Cofradía de Ntra, Sra, de la Cabeza, de Andújar, la medalla de oro de Andalucía. En 2009, el Papa Benedicto XVI otorga a la Virgen de la Cabeza la Rosa de Oro, tratándose de la máxima distinción pontificia y la primera a favor de una imagen de la Santísima Virgen en España. En 2010 el Santuario de la Virgen recibe la catalogación de Santuario Menor.
3/24/2015
Córdoba Misteriosa
Las viejas y estrechas calles, antiguos palacios y edificios de Córdoba guardan entre sus paredes enigmáticos sucesos que, de generación en generación, se van transmitiendo como una parte más de la historia de la ciudad. Narraciones que se acercan y giran en torno a la leyenda y que impregnan estos lugares de un halo de misterio. En este artículo haremos un itinerario mágico por las llamadas "casas del miedo" de Córdoba, los cortijos malditos de la provincia, la curandería y el mal de ojo.
Cabe destacar en primer lugar los famosos fantasmas que guarda la Facultad de Derecho, un sobrio edificio del siglo XVI que en sus orígenes fue el convento de las Carmelitas y más tarde sanitario materno-infantil, psiquiátrico, hospicio y finalmente hospital militar.
Por él, según los testimonios de varias personas que trabajan allí, vagan tres espíritus: La primera es una mujer de larga melena vestida con camisón que aparece rodeada de una extraña luminosidad. El segundo es el espíritu del profesor. Dice la leyenda que murió en una de sus clases, mientras la impartía. Hay testigos directos que han visto esta presencia, todos coinciden en que es un hombre con una estatura baja, una barba gris y un aire pensativo.
Y el fantasma que entra en disputa es el de un soldado de la guerra civil española, que murió cuando el edificio fue un hospital militar. Se dice que es más agresivo que los demás, rompe cristales y va gritando "te voy a matar", y cosas semejantes. No se ve demasiado y no es tan activo como el del profesor.
Anomalías eléctricas, sillas que se mueven, sonidos extraños o descensos de la temperatura son algunos de los fenómenos paranormales que guardan los muros de este edificio.
Estas historias extraordinarias tienen continuidad en otra vieja facultad; la de Filosofía y Letras, el antiguo Hospital de Agudos. Desde hace décadas siempre ha existido la creencia de que entre sus muros vagan almas en pena, y las experiencias vividas por algunos de los vigilantes y el personal de limpieza del centro las avalan. Niños ataviados con antiguas prendas, una monja que recorre sus pasillos o un hombre con aspecto de enfermo que no cesa de toser son algunos de los inquilinos que pueblan esta facultad encantada.
El Palacio de los Condes de las Quemadas y el Palacio de Orive son otros de los escenarios por los que destaca la Córdoba misteriosa. El primero de ellos, actual Escuela Superior de Arte Dramático, esconde el fantasma del Nono, un viejo zapatero que se suicidó en su interior al no encontrar solución a sus problemas económicos.
Por otra parte, Orive, también llamado Casa de los Villalones, donde actualmente se encuentra la sede del Área de Cultura del Ayuntamiento, guarda el fantasma de doña Blanca, la hija de un noble llamado Carlos de Urcel y Guimbarda, que quedó encerrada en las fauces de la casa debido a su curiosidad sin que las excavaciones que emprendió su progenitor pudieran liberarla.
La Posada del Potro, un extraño supermercado y una vieja casa de la calle Almonas, en el barrio de San Andrés, son otros de los escenarios que se localizan en la ciudad.
La provincia tampoco escapa a estas enigmáticas historias, sobre todo la Subbética, zona que cuenta con el mayor índice de suicidios de España. Es aquí donde algunos investigadores sitúan los asombros del puente de Aguafría, el barranco de los Alamillos o el río de La Puntana, donde, según la leyenda, aparece un ánima que adopta la forma de una gallina y persigue al que pasa por este terreno a horas inoportunas.
Priego de córdoba es uno de los pueblos incluidos en las leyendas del llamado "Círculo Mágico" de Andalucía. El famoso "Cortijo de los Asombros", derruido en el año 2010, ha sido localizado por algunos investigadores de fenómenos paranormales en el llamado "el triángulo de la muerte". Las primeras manifestaciones constatadas empezaron a registrarse al final de la Guerra Civil española (1939). Siempre llamó la atención por las frecuentes nieblas y la ausencia de pájaros en sus alrededores, los ahorcamientos en los árboles próximos a su entorno fueron notables.
Martinicos, fantasmas infantiles de niñas jugando, voces extrañas en días sin viento, figuras translúcidas de vecinos fallecidos, proyecciones en las sombras de las paredes de luces circulares, son algunas leyendas que envuelven este paraje tan singular.
Como hemos podido comprobar en este artículo, el misterio se encuentra donde menos te lo esperas... y vosotros, lectores, ¿CONOCÉIS ALGÚN LUGAR INSÓLITO DIGNO DE DESTACAR? Compártelo conmigo mandándolo al siguiente email: merlin1_917@hotmail.com
Fuente: todaunaamalgama.blogspot.com
Cabe destacar en primer lugar los famosos fantasmas que guarda la Facultad de Derecho, un sobrio edificio del siglo XVI que en sus orígenes fue el convento de las Carmelitas y más tarde sanitario materno-infantil, psiquiátrico, hospicio y finalmente hospital militar.
Por él, según los testimonios de varias personas que trabajan allí, vagan tres espíritus: La primera es una mujer de larga melena vestida con camisón que aparece rodeada de una extraña luminosidad. El segundo es el espíritu del profesor. Dice la leyenda que murió en una de sus clases, mientras la impartía. Hay testigos directos que han visto esta presencia, todos coinciden en que es un hombre con una estatura baja, una barba gris y un aire pensativo.
Y el fantasma que entra en disputa es el de un soldado de la guerra civil española, que murió cuando el edificio fue un hospital militar. Se dice que es más agresivo que los demás, rompe cristales y va gritando "te voy a matar", y cosas semejantes. No se ve demasiado y no es tan activo como el del profesor.
Anomalías eléctricas, sillas que se mueven, sonidos extraños o descensos de la temperatura son algunos de los fenómenos paranormales que guardan los muros de este edificio.
Estas historias extraordinarias tienen continuidad en otra vieja facultad; la de Filosofía y Letras, el antiguo Hospital de Agudos. Desde hace décadas siempre ha existido la creencia de que entre sus muros vagan almas en pena, y las experiencias vividas por algunos de los vigilantes y el personal de limpieza del centro las avalan. Niños ataviados con antiguas prendas, una monja que recorre sus pasillos o un hombre con aspecto de enfermo que no cesa de toser son algunos de los inquilinos que pueblan esta facultad encantada.
El Palacio de los Condes de las Quemadas y el Palacio de Orive son otros de los escenarios por los que destaca la Córdoba misteriosa. El primero de ellos, actual Escuela Superior de Arte Dramático, esconde el fantasma del Nono, un viejo zapatero que se suicidó en su interior al no encontrar solución a sus problemas económicos.
Por otra parte, Orive, también llamado Casa de los Villalones, donde actualmente se encuentra la sede del Área de Cultura del Ayuntamiento, guarda el fantasma de doña Blanca, la hija de un noble llamado Carlos de Urcel y Guimbarda, que quedó encerrada en las fauces de la casa debido a su curiosidad sin que las excavaciones que emprendió su progenitor pudieran liberarla.
La Posada del Potro, un extraño supermercado y una vieja casa de la calle Almonas, en el barrio de San Andrés, son otros de los escenarios que se localizan en la ciudad.
La provincia tampoco escapa a estas enigmáticas historias, sobre todo la Subbética, zona que cuenta con el mayor índice de suicidios de España. Es aquí donde algunos investigadores sitúan los asombros del puente de Aguafría, el barranco de los Alamillos o el río de La Puntana, donde, según la leyenda, aparece un ánima que adopta la forma de una gallina y persigue al que pasa por este terreno a horas inoportunas.
Priego de córdoba es uno de los pueblos incluidos en las leyendas del llamado "Círculo Mágico" de Andalucía. El famoso "Cortijo de los Asombros", derruido en el año 2010, ha sido localizado por algunos investigadores de fenómenos paranormales en el llamado "el triángulo de la muerte". Las primeras manifestaciones constatadas empezaron a registrarse al final de la Guerra Civil española (1939). Siempre llamó la atención por las frecuentes nieblas y la ausencia de pájaros en sus alrededores, los ahorcamientos en los árboles próximos a su entorno fueron notables.
Martinicos, fantasmas infantiles de niñas jugando, voces extrañas en días sin viento, figuras translúcidas de vecinos fallecidos, proyecciones en las sombras de las paredes de luces circulares, son algunas leyendas que envuelven este paraje tan singular.
Como hemos podido comprobar en este artículo, el misterio se encuentra donde menos te lo esperas... y vosotros, lectores, ¿CONOCÉIS ALGÚN LUGAR INSÓLITO DIGNO DE DESTACAR? Compártelo conmigo mandándolo al siguiente email: merlin1_917@hotmail.com
Fuente: todaunaamalgama.blogspot.com
3/19/2015
La tenebrosa clínica del Dr. Guija
En pleno corazón de la Avenida de la Cruz del Campo se yergue un reformado edificio por mucho tiempo creído encantado-endemoniado...
La clínica del Dr. Guija estuvo por mucho tiempo abandonada, casi derruida, era un edificio emblemático en Sevilla pero sus condiciones dejaban mucho que desear y se daba más a relacionarlo con el terror que con la finalidad y práctica laboral que se llevó a cabo en su interior... el tiempo hizo el resto... y su apariencia. Construida en el año 1919 por colaboradores del afamado y reconocido arquitecto Aníbal González el edificio destacaba por sus azulejos y líneas clásicas, destinada inicialmente al Organismo de Investigaciones Agraria encontrándose en el pleno 42 de la cita avenida sevillana. Fue en el año 1956 cuando el Dr. Eduardo Guija adquiere el inmueble y comienza a funcionar un 9 de Febrero de 1957 como institución psiquiátrica hasta 1966, fecha en la que fallece tomando la dirección de la misma su hijo hasta el cierre de la misma en 1974. Tiempo después, en la década de los 80 se abre el edificio como negocio dedicado a la restauración como "Parrilla Argentina". El restaurante cerró tiempo después y el edificio, sobre el cual pesaba ya la fama de maldito para sus inquilinos, moradores o compradores, paso a ser adquirido por una inmobiliaria quien posteriormente lo vendió al Ayuntamiento de Sevilla y a partir de ahí y durante esas fechas el abandono y mala presencia fue el principal inquilino de sus habitaciones.
Mucha era la leyenda negra de aquel lugar... sombrío y siempre en la penumbra del lugar, de aquel recodo de la calle. Como se ha comentado, durante mucho tiempo el edificio fue propiedad del Dr. Guija, reputado médico psiquiatra sevillano que trataba directamente enfermedades mentales y relacionadas en esta su clínica en Sevilla. Dada la confidencialidad y el secretismo que rodeaba al médico y a sus pacientes se creyó, por parte de algunos sevillanos de a pié, que en su interior se realizaban terroríficos y terribles actos contra el ser humano... era la psicología humana que tendía a ver lo que no había e imaginar terapias de electroshock entre alaridos y mortificaciones...
La casa se abandonó y poco a poco el tiempo se fue adueñando de ella, muchos eran los jóvenes que daba la actividad que había desarrollado la misma se decían: "vamos a hacer oui-ja en el manicomio del Dr. Guija" y allá iban buscando la nocturnidad y tenebrosidad de sus paredes y entornos para jugar y buscar lo prohibido... lo oculto. Muchos fueron los que se dejaron llevar por el encanto y el romanticismo de su historia así como por lo misterioso y afirmaron haber sentido presencias, visto sombras e incluso afirmar que aquella casa, otrora majestuosa, estaba maldita... así, poco a poco, el lugar se fue cargando se una leyenda negra en Sevilla que la tildaban de casa maldita y encantada... Gritos, lamentos, gemidos,... era un sin fin de comentarios y rumores que corrían por Sevilla, y que realmente nadie había vivido en primera persona, que junto con el edificio del Cine Fantasio en Sevilla captaban la atención paranormal en pleno finales de los 90.
Fue el investigador malagueño José Manuel Frías quién desempolvó esta leyenda urbana con visos de realidad y se hizo eco de las historias que corrían en torno a ella. En esa época todos relacionaban el apellido del psiquiatra al "juego" de la ui-ja y no hacía más que acentuar su leyenda que poco a poco iba añadiendo componentes y tintes que cargaban de más dramatismo la misma. Se decía que en sus bellos jardines estaban enterrados pacientes que clamaban justicia desde el más allá, el decir popular tildaba cada vez más de maldiciones el lugar... Incluso en su interior se decía que se habían cometido todo tipo de actos contra el ser humano, siendo ocultados o quemados en la propia casa... historias sin fundamentos que engordaban poco a poco y más toda esta leyenda urbana formada a partir de 1974.
Los trabajadores que acudían al lugar a desempeñar algún trabajo de jardinería, fumigación o estabilización del edificio lo hacían con miedo por las historias que circulaban en torno a la misma y no eran pocos los que salían del inmueble convencidos de haber vivido alguna experiencia paranormal... la sugestión humana actuaba cuando se oía hablar del edificio maldito del Dr. Guija...
Atraídos por la fama del lugar se realizaron filmaciones cinematográficas de distinto metraje en su interior, tales como los denominados -con los desafortunados títulos- "Las perras de Satán" o "Invasión Travesti" e incluso asimilaron el apellido del Dr. Guija para uno de sus personajes... El director de uno de estos films, Jerónimo de los Santos, narraba su experiencia en su interior e incluso su tendencia a dejarse llevar por esta embriagadora historia: "el lugar es extraño y terrorífico, dentro de él se ha dicho que había fantasmas y se ha tildado de terrible la figura del Dr. Guija"... A ello hemos de sumarle la gran cantidad de personas que han entrado en su interior atraídos por el misterio, indigentes buscando refugio y otras actividades menos saludables que hicieron al edificio ganarse la denominación de maldito e inseguro... Durante muchos años todos estos comentarios había y han alimentado esa leyenda.
Han trascurrido más de un lustro y la casa del Dr. Guija muestra un aspecto bien diferente... Hoy las obras de remodelación del edificio son ya un recuerdo, la constructora Bellido realizó la rehabilitación del mismo con notable acierto y respetando toda su estructura y entorno, el Departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla (GMU) decidió acometer las obras en la misma y utilizarlo como lugar de cultura y encuentro social de la zona, tan necesario y útil. Durante las obras de rehabilitación del mismo no se produjo ni se ha producido ningún acontecimiento extraño o paranormal, no se han encontrado restos humanos ni indicios de ellos, ni cámaras ocultas con oscuros propósitos ni falsas paredes... Los vigilantes de seguridad y personal laboral del centro no muestran temor ni síntomas de haber vivido nada paranormal pese a conocer la leyenda del lugar y sin embargo por las noches a todos les aborda e inunda el temor de encontrarse con uno de esos esquivos visitantes que pertenecen al mundo de los muertos...
La clínica del Dr. Guija estuvo por mucho tiempo abandonada, casi derruida, era un edificio emblemático en Sevilla pero sus condiciones dejaban mucho que desear y se daba más a relacionarlo con el terror que con la finalidad y práctica laboral que se llevó a cabo en su interior... el tiempo hizo el resto... y su apariencia. Construida en el año 1919 por colaboradores del afamado y reconocido arquitecto Aníbal González el edificio destacaba por sus azulejos y líneas clásicas, destinada inicialmente al Organismo de Investigaciones Agraria encontrándose en el pleno 42 de la cita avenida sevillana. Fue en el año 1956 cuando el Dr. Eduardo Guija adquiere el inmueble y comienza a funcionar un 9 de Febrero de 1957 como institución psiquiátrica hasta 1966, fecha en la que fallece tomando la dirección de la misma su hijo hasta el cierre de la misma en 1974. Tiempo después, en la década de los 80 se abre el edificio como negocio dedicado a la restauración como "Parrilla Argentina". El restaurante cerró tiempo después y el edificio, sobre el cual pesaba ya la fama de maldito para sus inquilinos, moradores o compradores, paso a ser adquirido por una inmobiliaria quien posteriormente lo vendió al Ayuntamiento de Sevilla y a partir de ahí y durante esas fechas el abandono y mala presencia fue el principal inquilino de sus habitaciones.
Mucha era la leyenda negra de aquel lugar... sombrío y siempre en la penumbra del lugar, de aquel recodo de la calle. Como se ha comentado, durante mucho tiempo el edificio fue propiedad del Dr. Guija, reputado médico psiquiatra sevillano que trataba directamente enfermedades mentales y relacionadas en esta su clínica en Sevilla. Dada la confidencialidad y el secretismo que rodeaba al médico y a sus pacientes se creyó, por parte de algunos sevillanos de a pié, que en su interior se realizaban terroríficos y terribles actos contra el ser humano... era la psicología humana que tendía a ver lo que no había e imaginar terapias de electroshock entre alaridos y mortificaciones...
La casa se abandonó y poco a poco el tiempo se fue adueñando de ella, muchos eran los jóvenes que daba la actividad que había desarrollado la misma se decían: "vamos a hacer oui-ja en el manicomio del Dr. Guija" y allá iban buscando la nocturnidad y tenebrosidad de sus paredes y entornos para jugar y buscar lo prohibido... lo oculto. Muchos fueron los que se dejaron llevar por el encanto y el romanticismo de su historia así como por lo misterioso y afirmaron haber sentido presencias, visto sombras e incluso afirmar que aquella casa, otrora majestuosa, estaba maldita... así, poco a poco, el lugar se fue cargando se una leyenda negra en Sevilla que la tildaban de casa maldita y encantada... Gritos, lamentos, gemidos,... era un sin fin de comentarios y rumores que corrían por Sevilla, y que realmente nadie había vivido en primera persona, que junto con el edificio del Cine Fantasio en Sevilla captaban la atención paranormal en pleno finales de los 90.
Fue el investigador malagueño José Manuel Frías quién desempolvó esta leyenda urbana con visos de realidad y se hizo eco de las historias que corrían en torno a ella. En esa época todos relacionaban el apellido del psiquiatra al "juego" de la ui-ja y no hacía más que acentuar su leyenda que poco a poco iba añadiendo componentes y tintes que cargaban de más dramatismo la misma. Se decía que en sus bellos jardines estaban enterrados pacientes que clamaban justicia desde el más allá, el decir popular tildaba cada vez más de maldiciones el lugar... Incluso en su interior se decía que se habían cometido todo tipo de actos contra el ser humano, siendo ocultados o quemados en la propia casa... historias sin fundamentos que engordaban poco a poco y más toda esta leyenda urbana formada a partir de 1974.
Los trabajadores que acudían al lugar a desempeñar algún trabajo de jardinería, fumigación o estabilización del edificio lo hacían con miedo por las historias que circulaban en torno a la misma y no eran pocos los que salían del inmueble convencidos de haber vivido alguna experiencia paranormal... la sugestión humana actuaba cuando se oía hablar del edificio maldito del Dr. Guija...
Atraídos por la fama del lugar se realizaron filmaciones cinematográficas de distinto metraje en su interior, tales como los denominados -con los desafortunados títulos- "Las perras de Satán" o "Invasión Travesti" e incluso asimilaron el apellido del Dr. Guija para uno de sus personajes... El director de uno de estos films, Jerónimo de los Santos, narraba su experiencia en su interior e incluso su tendencia a dejarse llevar por esta embriagadora historia: "el lugar es extraño y terrorífico, dentro de él se ha dicho que había fantasmas y se ha tildado de terrible la figura del Dr. Guija"... A ello hemos de sumarle la gran cantidad de personas que han entrado en su interior atraídos por el misterio, indigentes buscando refugio y otras actividades menos saludables que hicieron al edificio ganarse la denominación de maldito e inseguro... Durante muchos años todos estos comentarios había y han alimentado esa leyenda.
Han trascurrido más de un lustro y la casa del Dr. Guija muestra un aspecto bien diferente... Hoy las obras de remodelación del edificio son ya un recuerdo, la constructora Bellido realizó la rehabilitación del mismo con notable acierto y respetando toda su estructura y entorno, el Departamento de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla (GMU) decidió acometer las obras en la misma y utilizarlo como lugar de cultura y encuentro social de la zona, tan necesario y útil. Durante las obras de rehabilitación del mismo no se produjo ni se ha producido ningún acontecimiento extraño o paranormal, no se han encontrado restos humanos ni indicios de ellos, ni cámaras ocultas con oscuros propósitos ni falsas paredes... Los vigilantes de seguridad y personal laboral del centro no muestran temor ni síntomas de haber vivido nada paranormal pese a conocer la leyenda del lugar y sin embargo por las noches a todos les aborda e inunda el temor de encontrarse con uno de esos esquivos visitantes que pertenecen al mundo de los muertos...
3/12/2015
Leyendas y Misterios de La Mezquita de Córdoba
LA CRUZ RASGADA
Esta leyenda se remonta al tiempo de la Córdoba árabe; había un joven cristiano que trabajaba en unas huertas cerca de Córdoba, que se enamoró de una joven árabe que iba a comprarle flores y frutas, le pidió que se casara con él y ella le prometió convertirse al cristianismo y hacerlo. La joven tenía un hermano con gran influencia en la corte, y la noche que iban a su bautismo, le salieron al paso unos soldados del hermano, que mataron a la joven y tiraron su cuerpo al río. Dicen que el cuerpo iba sobre el agua alejándose de Córdoba y que brillaba como si estuviera rodeado de estrellas. Al joven le hicieron cautivo y le ataron a una de las columnas de la mezquitas, expuesto a todo el desprecio de la gente. Se consolaba rasgando con la uña una cruz en el mármol. Cuando los árabes se dieron cuenta de que la cruz que había rasgado no se podía borrar, ahorcaron al cautivo en uno de los arcos, y luego le echaron al río Guadalquivir para que fuera rápido a encontrarse con su prometida a las puertas del paraíso. En el siglo XVIII, se colocó una barandilla de hierro alrededor de la columna. Tiene una reja que resguarda la cruz y sobre ella hay grabada esta leyenda "Este es el santo cristo que hizo el cautivo con la uña".
EL TORO
Cuenta otra leyenda que un labrador vivía cerca de Córdoba y tenía una gran yunta de bueyes, y que fue él el que trajo las piedras para labrar el altar mayor, el coro y el crucero. El último viaje que hizo fue a Cabra, para traer el mármol necesario para hacer las tres cosas. Tardó casi un mes en ir y volver con su pesada carga. El mismo día que llegó a Córdoba, cuando se fue a su casa uno de los bueyes se puso enfermo; inmóvil sobre la paja del establo el animal miraba a su dueño como despidiéndose, a la mañana siguiente murió. El hombre pidió a los canteros de la catedral que cuando labraran el mármol que él y sus bueyes habían traído se acordasen del buen buey que había muerto.
ESTRELLA DE LOS DESEOS
Dicen que en la Mezquita Catedral, existe una pequeña estrella, a la que algunos llaman la estrella de los deseos. Esta estrella se encuentra en una esquina de la Mezquita, junto a la calle Torrijos. Esta pequeña estrella es un fósil situado en la pared de la mezquita. Desde hace mucho tiempo la gente que pasa por delante de ella la toca y pide un deseo, intentando que la magia que la rodea le de un poco de suerte, y que se cumpla el deseo.
Esta leyenda se remonta al tiempo de la Córdoba árabe; había un joven cristiano que trabajaba en unas huertas cerca de Córdoba, que se enamoró de una joven árabe que iba a comprarle flores y frutas, le pidió que se casara con él y ella le prometió convertirse al cristianismo y hacerlo. La joven tenía un hermano con gran influencia en la corte, y la noche que iban a su bautismo, le salieron al paso unos soldados del hermano, que mataron a la joven y tiraron su cuerpo al río. Dicen que el cuerpo iba sobre el agua alejándose de Córdoba y que brillaba como si estuviera rodeado de estrellas. Al joven le hicieron cautivo y le ataron a una de las columnas de la mezquitas, expuesto a todo el desprecio de la gente. Se consolaba rasgando con la uña una cruz en el mármol. Cuando los árabes se dieron cuenta de que la cruz que había rasgado no se podía borrar, ahorcaron al cautivo en uno de los arcos, y luego le echaron al río Guadalquivir para que fuera rápido a encontrarse con su prometida a las puertas del paraíso. En el siglo XVIII, se colocó una barandilla de hierro alrededor de la columna. Tiene una reja que resguarda la cruz y sobre ella hay grabada esta leyenda "Este es el santo cristo que hizo el cautivo con la uña".
EL TORO
Cuenta otra leyenda que un labrador vivía cerca de Córdoba y tenía una gran yunta de bueyes, y que fue él el que trajo las piedras para labrar el altar mayor, el coro y el crucero. El último viaje que hizo fue a Cabra, para traer el mármol necesario para hacer las tres cosas. Tardó casi un mes en ir y volver con su pesada carga. El mismo día que llegó a Córdoba, cuando se fue a su casa uno de los bueyes se puso enfermo; inmóvil sobre la paja del establo el animal miraba a su dueño como despidiéndose, a la mañana siguiente murió. El hombre pidió a los canteros de la catedral que cuando labraran el mármol que él y sus bueyes habían traído se acordasen del buen buey que había muerto.
ESTRELLA DE LOS DESEOS
Dicen que en la Mezquita Catedral, existe una pequeña estrella, a la que algunos llaman la estrella de los deseos. Esta estrella se encuentra en una esquina de la Mezquita, junto a la calle Torrijos. Esta pequeña estrella es un fósil situado en la pared de la mezquita. Desde hace mucho tiempo la gente que pasa por delante de ella la toca y pide un deseo, intentando que la magia que la rodea le de un poco de suerte, y que se cumpla el deseo.
2/04/2015
Arthur Conan Doyle: El campeón del espiritismo
"Los dinosaurios retozan en el cine para Doyle. El espiritista desconcierta a magos de fama mundial con imágenes de bestias prehistóricas", rezaba un titular de The New York Times del Sábado 3 de Junio de 1922. El padre de Sherlock Holmes había asombrado la noche anterior a los asistentes al encuentro anual de la Sociedad de Magos de Estados Unidos, presidida por Harry Houdini, con una película de "monstruos de hace millones de años" jugando, apareándose y matándose. "Sean esas imágenes una broma del famoso autor y campeón del espiritismo a los magos o auténticas como sus fotos de hadas es algo que no se reveló", apuntaba el diario.
El espiritismo nació en 1848 en Hydesville (Nueva York, EEUU) cuando dos niñas de 11 y 14 años, Kate y Maggie Fox, empezaron a recibir mensajes del Más Allá en forma de golpes, que en realidad hacían con una manzana atada a un cordón y con los nudillos de los dedos de los pies para tomar el pelo a su madre. Se hicieron famosas y pronto tuvieron competencia. A mediados de la década de 1850, había en EEUU unos 40.000 médiums, intermediarios entre este mundo y el de los muertos que celebraban sesiones en gabinetes a oscuras donde las mesas se movían, se materializaba ectoplasma y los espíritus consolaban a los vivos. En 1860, en una sociedad con una altísima mortalidad infantil, superaban el millón y medio los estadounidenses fieles del nuevo credo, que ya se había extendido por Europa.
De familia católica y médico, Arthur Conan Doyle (1859-1930) se adhirió a la naciente religión cuando todavía no era un escritor de éxito. Había leído sendas obras del juez y legislador estadounidense John Edmonds y del naturista inglés Alfred Rudel Wallace, ambos devotos espiritistas, y le habían convencido. "Después de sopesar la evidencia, no podía dudar más de la existencia de los fenómenos "mediúmnicos" de lo que podía dudar de la de leones en África, a pesar de que he estado en ese continente y nunca he tenido oportunidad de ver uno", escribía en una carta a la revista espiritista Light el 2 de Julio de 1887.
UNA MÉDIUM POR ESPOSA
Doyle ha asistido días antes a una sesión espiritista y dice estar "absolutamente seguro de que la inteligencia puede existir al margen del cuerpo". En noviembre de ese mismo año, llega a las librerías Estudio en escarlata, la primera novela de Sherlock Holmes, el detective racional por excelencia. El escritor participa en incontables sesiones mediúmnicas e investiga fenómenos extraños como miembro de la Sociedad para la Investigación Psíquica (SPR), la primera organización parapsicológica del mundo. Pero mantiene sus creencias en un discreto segundo plano durante más de 30 años, hasta que una sucesión de muertes le lleva a sacarlas a la luz. En 1918, fallece su hijo Kingsley, al que sigue en 1919 su hermano Inner y, poco después, dos cuñados y dos sobrinos. El espiritismo vive un boom a consecuencia de la Primera Guerra Mundial y sus más de 16 millones de muertos, Doyle se convierte en su principal apóstol.
Casado en segundas nupcias con la médium Jean Leckie en 1907, un año después del fallecimiento de su primera esposa por tuberculosis, el ya famoso escritor expone su credo en dos opúsculos: La Nueva Revelación (1918) y El mensaje vital (1919). Confiesa que en su juventud había sido "un ferviente deísta", convencido de que la muerte es el final de todo. "Tal era mi estado de espíritu cuando los fenómenos espiritistas atrajeron mi atención. Siempre había considerado este tema perfectamente absurdo; había leído sobre el desenmascaramiento de los médiums falsarios y me preguntaba cómo podía prestar fe un hombre sensato a semejantes cosas", dice en La Nueva Revelación. Él, que "consideraba el espiritismo como una vulgar ilusión de los ignorantes", cambia de opinión tras comprobar que "hombres cuyos nombres constituían un galardón en las ciencias" -como Wallace, el químico William Crookes y el astrónomo Camille Flammarion- creen en la vida después de la muerte.
Otros sabios, como el naturalista Charles Darwin y el neurocientífico español Santiago Ramón y Cajal, no comparten ese entusiasmo. "Pena da pensar que, en los absurdos de la moderna brujería, hayan caído hombres de ciencia como Crookes y Richet, y filósofos como Krause y William James. Yo confieso, un poco avergonzado, mi irreductible escepticismo". dice el Nobel aragonés en Charlas de café. Pensamientos, anécdotas y confidencias. (1920).
Ramón y Cajal asiste a exhibiciones mediúmnicas y le sorprende lo que ve: "Lo admirable en aquellas sesiones no eran los sujetos, sino la increíble ingenuidad de los asistentes, que tomaban cual manifestaciones sobrenaturales ciertos fenómenos nerviosos (autosugestión sobre todo) de los médiums, o la mera coincidencia de hechos, o los efectos del hámbito mental, o, en fin, los fáciles y conocidos ardiles del cumberlandismo, tan exhibido después en los teatros", sentencia en Historia de mi labor científica (1905).
Doyle participa en sesiones de mesas parlantes, un fenómeno que hizo furor en EEUU y Europa Occidental en la segunda mitad del siglo XIX. Consistía en que un grupo de personas se sentaba alrededor de una mesa con las manos apoyadas en ella y se concentraba para que se tambaleara o girara en un sentido determinado, después de establecer un código de comunicación con el supuesto espíritu. En la década de 1890, por ese medio, un espíritu femenino cuenta al novelista y a dos mujeres que le acompañan que Marte está habitado por una especie mucho más avanzada que la nuestra y que los canales son artificiales. En aquella época, los canales marcianos eran tan reales para mucha gente como el de Suez, abierto en 1869, y el de Panamá, que se había empezado a construir en 1880. Hoy sabemos que nunca existieron más que en la mente de quienes los querían ver.
EL ESCRITOR Y EL MAGO
"Sir Arthur cree de verdad. En su gran mente, no hay ninguna duda", admite su amigo Harry Houdini (1874-1926) en su libro A magician among the spirits (Un mago entre los espíritus, 1924). El novelista atribuye algunas proezas del mago húngaro-estadounidense a que tiene poderes paranormales, algo que Houdini niega. "Sería difícil determinar cuándo fue la primera vez que sir Arthur Conan Doyle y yo hablamos sobre espiritismo, pero, desde esa primera charla hasta ahora, nunca hemos estado de acuerdo". Apesar de sus discrepancias, se admiran mutuamente , aunque eso no impide que se enfrenten en la Prensa a través de cartas al director en las cuales Doyle defiende su fe y su amigo americano la ataca. Para el escritor, el espiritismo es una religión compatible con todas las demás, pero con mayores pruebas a favor de su realidad, para el maestro de la ilusión, un engaño.
Houdini fue el mago más famoso de su tiempo. Al principio de su carrera, como parte de su repertorio, actuó como médium. "En aquel tiempo, apreciaba el hecho de que sorprendía a mis clientes y, aunque era consciente de que les engañaba, no veía ni entendía la gravedad de trivializar tal sentimiento sagrado "el duelo" y el resultado funesto que inevitablemente seguía. Para mí, era una broma". Al morir su madre el 17 de Julio de 1913 mientras él estaba de gira por Europa, fue tal el dolor que le invadió que se sintió culpable de haber simulado en sus inicios hablar con los muertos: "Me di cuenta de que rayaba lo criminal". Hasta entonces, no había visto en ninguna sesión espiritista nada que desafiara a la razón; pero creía en la existencia de un ser superior y de otra vida después de la muerte, e idolotraba a su madre. Y fue de médium en médium intentando conectar con ella. En vano, sólo descubrió los trucos con los que engañaban a la gente y cómo ésta se engaña a sí misma.
Doyle y Houdini se conocieron en Abril de 1920, cuando el ilusionista actuaba en Brighton (Reino Unido). Dos años despuñes, durante la gira americana que le llevó a intervenir ante los miembros Sociedad de Magos de Estados Unidos, el escritor y s esposa invitaron al matrimonio Houdini a visitarles en Atlantic City. El 17 de Julio de 1922, tras pasar las dos familias el día en la playa. Jean Leckie, el novelista y el mago se sentaron alrededor de una mesa en la habitación de los Doyle del hotel hotel Ambassador. Ella iba a invocar a un espíritu.
La sesión empezó con una plegaria del escritor, tras la cual a la médium "las manos le temblaban y golpeaban la mesa, le vibraba la voz y pidió a los espíritus que le dieran un mensaje". La mujer escribió un mensaje de la madre de Houdini, repleto de frases cariñosas y tranquilizadoras. "Estaba dispuesto a creer, incluso quería creer", reconocía años después el mago. No pudo. Su madre se había comunicado con él en inglés, cuando nunca lo había hablado ni leído; había garabateado una cruz al principio del mensaje cuando era judía, y, además, no había hecho ninguna referencia a que aquel día se cumplían 9 años de su muerte.
El incidente marca el principio del fin de la amistad de Doyle y Houdini. Para el mago, Jean Leckie no es diferente de los otros dotados de poderes paranormales que ha desenmascarado. El novelista admite que los intermediarios con el mundo espiritual hacen trampas, pero sólo a veces. "Muchos médiums -como Eusapia Palladino- han podido incurrir en fraude cuando les faltaban sus facultades, mientras que en otros momentos no puede ponerse en duda la autenticidad de su talento", escribe. Que cazaran a un médium haciendo trampas no implica que las hiciera siempre, a ojos del inocente Doyle.
ENCUENTRO CON LAS HADAS
El padre de Sherlock Holmes tenía poderosas razones para creer. Frente a quienes desde la teología consideraban el espiritismo algo demoníaco, replicaba: "Es difícil admitir que quienes expresan semejantes opiniones hayan tenido alguna vez una experiencia personal de los efectos consoladores y verdaderamente elevados de estas comunicaciones sobre aquellos a quienes benefician". Consuelo es la palabra que explicaba entonces, y ahora, el éxito de los médiums.
La otra vida del escritor no era el Cielo cristiano, pero casi. "El Más Allá es un mundo dominado por la simpatía. Sólo se reúnen en él aquellos a quienes ésta une. El marido intratable y la esposa frívola no están presentes ni dominan esa inocente sociedad. Todo allí es paz y ternura. Es la larga cura de reposo después de la tensión nerviosa de la vida terrestre y antes de los nuevos acontecimientos futuros. La existencia es sencilla y familiar". Doyle predica este credo en 1920 y 1921 en un viaje por Australia y Nueva Zelanda, en 1922 y 1923 por EEUU y Canadá, y en 1928 por África.
Cuando el escritor le dice que ha sacrificado muchas cosas por la divulgación de su fe, el escapista es tajante: "En mi opinión, no es ningún sacrificio convencer a la gente que ha sufrido recientemente una pérdida de la posibilidad y realidad de comunicarse con sus seres queridos. Para mí, los pobres seguidores que sufren y buscan con ansia un alivio a ese dolor del corazón que sigue al deceso de un ser querido son el sacrificio".
La ingenuidad del creador de Sherlock Holmes no conoce límites. Cree en las hadas y, cuando Elsie Wright y su prima Frances Griffiths, de 16 y 10 años, respectivamente, se fotografían con varias en el bosque inglés de Cottingley, dedica al fenómeno un libro entusiasta, El misterio de las hadas (1920). "Habrá cada vez más cámaras fotográficas. Aparecerán otros casos bien autentificados. Estos pequeños seres que parecen vivir a nuestro lado, que no se distinguen de nosotros más que por una ligera diferencia de vibración, nos resultarán familiares", escribe. En 1983, ya ancianas, las protagonistas, confiesan que los seres del bosque eran siluetas de hadas que una había copiado del Princess Mary's gift book (1914) -libro que incluye un relato de Doyle-, que habían recortado, reforzado con cartón y sujetado a la vegetación y al suelo con agujas para el pelo.
Después de sorprender a Houdini y sus colegas en Nueva York con las primeras imágenes de la película El mundo perdido presentándolas como si fueran de origen psíquico. Doyle funda una editorial dedicada a lo esotérico. The Psychic Press, abre una librería paranormal en Londres, The psychic bookstore, y en 1927 publica su gran obra la comunicación con los muertos, El espiritismo. Su historia. Sus doctrinas. Sus hechos. Houdini no la lee; muere un año antes y pasa a la historia como el más grande de los magos y la bestia negra de los espiritistas.
El espiritismo nació en 1848 en Hydesville (Nueva York, EEUU) cuando dos niñas de 11 y 14 años, Kate y Maggie Fox, empezaron a recibir mensajes del Más Allá en forma de golpes, que en realidad hacían con una manzana atada a un cordón y con los nudillos de los dedos de los pies para tomar el pelo a su madre. Se hicieron famosas y pronto tuvieron competencia. A mediados de la década de 1850, había en EEUU unos 40.000 médiums, intermediarios entre este mundo y el de los muertos que celebraban sesiones en gabinetes a oscuras donde las mesas se movían, se materializaba ectoplasma y los espíritus consolaban a los vivos. En 1860, en una sociedad con una altísima mortalidad infantil, superaban el millón y medio los estadounidenses fieles del nuevo credo, que ya se había extendido por Europa.
De familia católica y médico, Arthur Conan Doyle (1859-1930) se adhirió a la naciente religión cuando todavía no era un escritor de éxito. Había leído sendas obras del juez y legislador estadounidense John Edmonds y del naturista inglés Alfred Rudel Wallace, ambos devotos espiritistas, y le habían convencido. "Después de sopesar la evidencia, no podía dudar más de la existencia de los fenómenos "mediúmnicos" de lo que podía dudar de la de leones en África, a pesar de que he estado en ese continente y nunca he tenido oportunidad de ver uno", escribía en una carta a la revista espiritista Light el 2 de Julio de 1887.
UNA MÉDIUM POR ESPOSA
Doyle ha asistido días antes a una sesión espiritista y dice estar "absolutamente seguro de que la inteligencia puede existir al margen del cuerpo". En noviembre de ese mismo año, llega a las librerías Estudio en escarlata, la primera novela de Sherlock Holmes, el detective racional por excelencia. El escritor participa en incontables sesiones mediúmnicas e investiga fenómenos extraños como miembro de la Sociedad para la Investigación Psíquica (SPR), la primera organización parapsicológica del mundo. Pero mantiene sus creencias en un discreto segundo plano durante más de 30 años, hasta que una sucesión de muertes le lleva a sacarlas a la luz. En 1918, fallece su hijo Kingsley, al que sigue en 1919 su hermano Inner y, poco después, dos cuñados y dos sobrinos. El espiritismo vive un boom a consecuencia de la Primera Guerra Mundial y sus más de 16 millones de muertos, Doyle se convierte en su principal apóstol.
Casado en segundas nupcias con la médium Jean Leckie en 1907, un año después del fallecimiento de su primera esposa por tuberculosis, el ya famoso escritor expone su credo en dos opúsculos: La Nueva Revelación (1918) y El mensaje vital (1919). Confiesa que en su juventud había sido "un ferviente deísta", convencido de que la muerte es el final de todo. "Tal era mi estado de espíritu cuando los fenómenos espiritistas atrajeron mi atención. Siempre había considerado este tema perfectamente absurdo; había leído sobre el desenmascaramiento de los médiums falsarios y me preguntaba cómo podía prestar fe un hombre sensato a semejantes cosas", dice en La Nueva Revelación. Él, que "consideraba el espiritismo como una vulgar ilusión de los ignorantes", cambia de opinión tras comprobar que "hombres cuyos nombres constituían un galardón en las ciencias" -como Wallace, el químico William Crookes y el astrónomo Camille Flammarion- creen en la vida después de la muerte.
Otros sabios, como el naturalista Charles Darwin y el neurocientífico español Santiago Ramón y Cajal, no comparten ese entusiasmo. "Pena da pensar que, en los absurdos de la moderna brujería, hayan caído hombres de ciencia como Crookes y Richet, y filósofos como Krause y William James. Yo confieso, un poco avergonzado, mi irreductible escepticismo". dice el Nobel aragonés en Charlas de café. Pensamientos, anécdotas y confidencias. (1920).
Ramón y Cajal asiste a exhibiciones mediúmnicas y le sorprende lo que ve: "Lo admirable en aquellas sesiones no eran los sujetos, sino la increíble ingenuidad de los asistentes, que tomaban cual manifestaciones sobrenaturales ciertos fenómenos nerviosos (autosugestión sobre todo) de los médiums, o la mera coincidencia de hechos, o los efectos del hámbito mental, o, en fin, los fáciles y conocidos ardiles del cumberlandismo, tan exhibido después en los teatros", sentencia en Historia de mi labor científica (1905).
Doyle participa en sesiones de mesas parlantes, un fenómeno que hizo furor en EEUU y Europa Occidental en la segunda mitad del siglo XIX. Consistía en que un grupo de personas se sentaba alrededor de una mesa con las manos apoyadas en ella y se concentraba para que se tambaleara o girara en un sentido determinado, después de establecer un código de comunicación con el supuesto espíritu. En la década de 1890, por ese medio, un espíritu femenino cuenta al novelista y a dos mujeres que le acompañan que Marte está habitado por una especie mucho más avanzada que la nuestra y que los canales son artificiales. En aquella época, los canales marcianos eran tan reales para mucha gente como el de Suez, abierto en 1869, y el de Panamá, que se había empezado a construir en 1880. Hoy sabemos que nunca existieron más que en la mente de quienes los querían ver.
EL ESCRITOR Y EL MAGO
"Sir Arthur cree de verdad. En su gran mente, no hay ninguna duda", admite su amigo Harry Houdini (1874-1926) en su libro A magician among the spirits (Un mago entre los espíritus, 1924). El novelista atribuye algunas proezas del mago húngaro-estadounidense a que tiene poderes paranormales, algo que Houdini niega. "Sería difícil determinar cuándo fue la primera vez que sir Arthur Conan Doyle y yo hablamos sobre espiritismo, pero, desde esa primera charla hasta ahora, nunca hemos estado de acuerdo". Apesar de sus discrepancias, se admiran mutuamente , aunque eso no impide que se enfrenten en la Prensa a través de cartas al director en las cuales Doyle defiende su fe y su amigo americano la ataca. Para el escritor, el espiritismo es una religión compatible con todas las demás, pero con mayores pruebas a favor de su realidad, para el maestro de la ilusión, un engaño.
Houdini fue el mago más famoso de su tiempo. Al principio de su carrera, como parte de su repertorio, actuó como médium. "En aquel tiempo, apreciaba el hecho de que sorprendía a mis clientes y, aunque era consciente de que les engañaba, no veía ni entendía la gravedad de trivializar tal sentimiento sagrado "el duelo" y el resultado funesto que inevitablemente seguía. Para mí, era una broma". Al morir su madre el 17 de Julio de 1913 mientras él estaba de gira por Europa, fue tal el dolor que le invadió que se sintió culpable de haber simulado en sus inicios hablar con los muertos: "Me di cuenta de que rayaba lo criminal". Hasta entonces, no había visto en ninguna sesión espiritista nada que desafiara a la razón; pero creía en la existencia de un ser superior y de otra vida después de la muerte, e idolotraba a su madre. Y fue de médium en médium intentando conectar con ella. En vano, sólo descubrió los trucos con los que engañaban a la gente y cómo ésta se engaña a sí misma.
Doyle y Houdini se conocieron en Abril de 1920, cuando el ilusionista actuaba en Brighton (Reino Unido). Dos años despuñes, durante la gira americana que le llevó a intervenir ante los miembros Sociedad de Magos de Estados Unidos, el escritor y s esposa invitaron al matrimonio Houdini a visitarles en Atlantic City. El 17 de Julio de 1922, tras pasar las dos familias el día en la playa. Jean Leckie, el novelista y el mago se sentaron alrededor de una mesa en la habitación de los Doyle del hotel hotel Ambassador. Ella iba a invocar a un espíritu.
La sesión empezó con una plegaria del escritor, tras la cual a la médium "las manos le temblaban y golpeaban la mesa, le vibraba la voz y pidió a los espíritus que le dieran un mensaje". La mujer escribió un mensaje de la madre de Houdini, repleto de frases cariñosas y tranquilizadoras. "Estaba dispuesto a creer, incluso quería creer", reconocía años después el mago. No pudo. Su madre se había comunicado con él en inglés, cuando nunca lo había hablado ni leído; había garabateado una cruz al principio del mensaje cuando era judía, y, además, no había hecho ninguna referencia a que aquel día se cumplían 9 años de su muerte.
El incidente marca el principio del fin de la amistad de Doyle y Houdini. Para el mago, Jean Leckie no es diferente de los otros dotados de poderes paranormales que ha desenmascarado. El novelista admite que los intermediarios con el mundo espiritual hacen trampas, pero sólo a veces. "Muchos médiums -como Eusapia Palladino- han podido incurrir en fraude cuando les faltaban sus facultades, mientras que en otros momentos no puede ponerse en duda la autenticidad de su talento", escribe. Que cazaran a un médium haciendo trampas no implica que las hiciera siempre, a ojos del inocente Doyle.
ENCUENTRO CON LAS HADAS
El padre de Sherlock Holmes tenía poderosas razones para creer. Frente a quienes desde la teología consideraban el espiritismo algo demoníaco, replicaba: "Es difícil admitir que quienes expresan semejantes opiniones hayan tenido alguna vez una experiencia personal de los efectos consoladores y verdaderamente elevados de estas comunicaciones sobre aquellos a quienes benefician". Consuelo es la palabra que explicaba entonces, y ahora, el éxito de los médiums.
La otra vida del escritor no era el Cielo cristiano, pero casi. "El Más Allá es un mundo dominado por la simpatía. Sólo se reúnen en él aquellos a quienes ésta une. El marido intratable y la esposa frívola no están presentes ni dominan esa inocente sociedad. Todo allí es paz y ternura. Es la larga cura de reposo después de la tensión nerviosa de la vida terrestre y antes de los nuevos acontecimientos futuros. La existencia es sencilla y familiar". Doyle predica este credo en 1920 y 1921 en un viaje por Australia y Nueva Zelanda, en 1922 y 1923 por EEUU y Canadá, y en 1928 por África.
Cuando el escritor le dice que ha sacrificado muchas cosas por la divulgación de su fe, el escapista es tajante: "En mi opinión, no es ningún sacrificio convencer a la gente que ha sufrido recientemente una pérdida de la posibilidad y realidad de comunicarse con sus seres queridos. Para mí, los pobres seguidores que sufren y buscan con ansia un alivio a ese dolor del corazón que sigue al deceso de un ser querido son el sacrificio".
La ingenuidad del creador de Sherlock Holmes no conoce límites. Cree en las hadas y, cuando Elsie Wright y su prima Frances Griffiths, de 16 y 10 años, respectivamente, se fotografían con varias en el bosque inglés de Cottingley, dedica al fenómeno un libro entusiasta, El misterio de las hadas (1920). "Habrá cada vez más cámaras fotográficas. Aparecerán otros casos bien autentificados. Estos pequeños seres que parecen vivir a nuestro lado, que no se distinguen de nosotros más que por una ligera diferencia de vibración, nos resultarán familiares", escribe. En 1983, ya ancianas, las protagonistas, confiesan que los seres del bosque eran siluetas de hadas que una había copiado del Princess Mary's gift book (1914) -libro que incluye un relato de Doyle-, que habían recortado, reforzado con cartón y sujetado a la vegetación y al suelo con agujas para el pelo.
Después de sorprender a Houdini y sus colegas en Nueva York con las primeras imágenes de la película El mundo perdido presentándolas como si fueran de origen psíquico. Doyle funda una editorial dedicada a lo esotérico. The Psychic Press, abre una librería paranormal en Londres, The psychic bookstore, y en 1927 publica su gran obra la comunicación con los muertos, El espiritismo. Su historia. Sus doctrinas. Sus hechos. Houdini no la lee; muere un año antes y pasa a la historia como el más grande de los magos y la bestia negra de los espiritistas.
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